Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 3 de febrero de 2011

Mal Sueño

Lalita despierta llamando a su madre en la mitad de cada noche; tiene miedo, pues el lugar en el que duerme no se escucha ni el silencio. Cuando Lalita, desde su tumba, llorando clama: Mami, mami!, el fantasma de su madre acude a leerle dulces cuentos, para que vuelva a dormirse, pensando que todo es un mal sueño.

Andri Alba

8 comentarios:

Andri Alba dijo...

Hola amigos, por fin me estreno en este espacio. Gracias por dejarme participar.

Un abrazo,

Andri

HÉCTOR RIVERO dijo...

Saluditos, Andri. El recurso del sueño en la ficción es un tópico de tópicos, no es fácil darle un toque original, pero tú te has acercado. Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Cuan clara es tu visión de la permanencia de la muerte y la incomprensión de la misma por quienes pierden a los queridos.
Debemos aprender a reírnos de la muerte. Grabemos nuestro rito fúnebre-comedia para deleite de los dolientes.

Bicefalepena dijo...

Para una madre o un padre, esa llamada en medio de la noche quedará siempre grabada, espero que no hasta la tumba.

Un abrazo

Luisa Hurtado González dijo...

Las madres lo son siempre.
Buen inicio.

Patricia dijo...

Creo que es la primera vez que te leo: HA SIDO UN GUSTO.

Un abrazo.

Artistalight dijo...

No pude evitar sentir tristeza y pena, y admirar de nuevo a los escritores que pueden ponerle un toque de dulzura...hasta a la misma muerte

marialuisa dijo...

Que bonito,
me ha gustado mucho

saludos

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.