Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 26 de febrero de 2011

Amor pasado

Te fuiste hace unos meses.
Era verano.
Pusiste mucho cuidado en no olvidarte nada; revisaste varias veces los cajones, el botiquín del baño, la alacena. No quedó ni tu ropa, ni tus zapatos, ni tus libros, ni siquiera tu olor.
Después de algunos días y sin que lo buscara lo encontré en un rincón del dormitorio acurrucado: habías dejado tu amor abandonado.
Para serte sincera me conmovió el pobrecito. Lo alimenté con un par de recuerdos que tenía almacenados y lo dejé dormir en el hueco que dejaste en la almohada. Algunas noches me hacía compañía mientras escuchabamos tu música favorita.
Un par de veces pensé en llamarte para que vinieras a buscarlo.
En serio ... lo lamento, creeme.
Pero llegaste tarde.
Se murió de frío cuando llegó el invierno.

9 comentarios:

Patricia dijo...

No me extraña, si algo hiere al amor es el frío. Y se precisan dos para entibiarlo.

Me ha encantado Malena, dulce, sereno, triste y bello

Malena dijo...

Gracias, Patricia, por tus palabras.

Es mi primera participación en el Microrrelatista y no sabía que texto elegir!

Sandra Montelpare dijo...

Excelente Malena!! y sí, algunos amores pueden alimentarse de un par de recuerdos. Menos mal que eso sólo dura un tiempo! saludillos van

Kum* dijo...

Linda sorpresa encontrarte aquí y linda forma de empezar en el Micromentalista, esta casa de todos regentada por Tor.

Saber decir adiós es una de las grandes lecciones. Saber seguir viviendo también.

La última frase es una preciosidad. Pena, nostalgia... y realidad.

Sí, el amor puede morirse de frío, y de abandono. Conviene pasarle de vez en cuando el cepillito. Entre dos. Si no... mejor chau.

Una alegría verte aquí (también).

Besos cálidos.

MA dijo...

Que tierno. Menos mal que se murió, el pobre, si no, posías haberle cogido cariño. Y eso hubiese sido terrible.

Artistalight dijo...

Me ha parecido preciosa esa forma tan linda de recordar un amor y me ha dado mucha pena que se muriera de frío el pobre. Felicidades Malena, muy bonito.

Malena dijo...

Sandra:
Menos mal que los recuerdos terminan rápido! Sería terrible tener varios amores abandonados peleando por la almohada. :)

Kum:
Gracias por la bienvenida!!!
Para vos, éste no es nuevo. Ya lo habías leído en Yuyo (donde también fue el primero).

Ma:
Puf. Eso de andar tomándole cariño a los amores viejos se llama nostalgia y es terrible!

Artista light:
Es que además de recuerdos, necesitaba un poco de tibieza para sobrevivir. Gracias por tus palabras.

Puri dijo...

Me ha gustado mucho Malena, es muy tierno, precioso. El amor necesita calorcito y los recuerdos no son suficientes para alimentarlo. Hay que seguir creando nuevos recuerdos.
Besos

Sara NY dijo...

Precioso. Es una metáfora hermosísima del desamor. El estilo impecable. Aplausos para tí.Un diez.

Enhorabuena, Malena

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.