Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 12 de febrero de 2011

LA SOMBRA


Ella andaba despreocupada con al compra en la mano, no pensaba en nada, como siempre. Sólo andaba, balanceando la bolsa. Al fondo la ciudad extensa, colmada de luces que titilaban como estrellas en la noche, era casi el reflejo del cielo en un estanque tranquilo... Y de repente todo se fue apagando, las estrellas de su ciudad se apagaban como los ojos de una mosca enorme, cerrándose en una extensa oleada de oscuridad. Sintió miedo, tanto que la compra se cayó al suelo, rompiéndose el cristal y partiéndose los huevos con un sonido seco. Corrió, corrió tanto que su pecho parecía explotar, la camisa se empapaba de sudor y las zapatillas bailaban entre las piedras del camino, ni siquiera temía el resbalar y caer, sólo quería huir de la sombra que le perseguía. Por que el terror no se apoderó de ella por la oscuridad que engullía su ciudad, si no por que detrás de sí, sentía al hombre de negro. Una sombra en su camino hizo que se cayera y al volver su cuerpo para verle vio el rojo de las llamas del infierno en su mirada. Contempló la muerte en su sonrisa burlona. Y sólo pudo gritar antes de que aquella sombra la poseyera. Una sombra que muchos conocían con el nombre de Flagg.

4 comentarios:

Patricia dijo...

Un gusto leerte William
Saludos!

carlos de la parra dijo...

Fabuloso. Con un sabor a Fantomas, de ésos de comic antiguo.

Mónica Ortelli dijo...

Coincido con Carlos: este micro provoca imágenes retro. Es una narración que no escatima detalles, y hasta dan ganas de que siga, para saber quién es Flagg, aunque puede adivinarse.
Saludos!

Carmela dijo...

Misterio e intranquilidad.
Hace sentir y me gusta.
Biquiños William

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.