Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 14 de febrero de 2011

Todavía aún...






















Le quitó, una a una, las manecillas a su reloj de pared y observó aquella esfera de números, huérfana ya de cualquier sentido o razón de ser, hasta que una certeza vino a posarse en él:

 No hay tiempo. Sólo aconteceres...

Así, desterró de su verbo y de sus planes los antes y los luegos y se instaló en un eterno mientras cotidiano que cambiaba de forma con cada evento, con cada nuevo asunto, hecho, suceso o situación.

Nadie notó el cambio. Sólo él se sabía más pleno, más sereno,… algo así como feliz.

Alguien en la calle le preguntó “¿Tiene hora, por favor?”

-No, ya no –respondió él.
-Pero… ¿sabe qué hora es?
-Es… Ahora –contestó, y se alejó encogiéndose un poco de hombros para esconder la risa.

20 comentarios:

Kum* dijo...

En realidad, la culpable de todo esto fue Su.

Besos sin tiempo.

Luisa Hurtado González dijo...

Sea quien sea el culpable, lo cierto es que me ha gustado. Hay mucha verdad en él, y buenos consejos.
Un saludo a ambos, exactamente ahora.

Sandra Montelpare dijo...

Qué bueno esto Kum*!!!!! ese título le va de perillas!!!! "No hay tiempo, sólo aconteceres"... tan bello!! clap clap clapppp

Bicefalepena dijo...

Esto es todo un proceso y una necesidad.

Un abrazo

Mónica Ortelli dijo...

Pues, este micro sosiega de sólo leerlo. Me gustó mucho.
Saludos!

Sara NY dijo...

¡Qué bueno este micro, Kum!
Y qué valiente el protagonista.
Le envidio...

Enhorabuena.

Su dijo...

Qué te voy a decir que no te haya dicho ya?

Me encantó en su momento, y me encantó ahora (con modificaciones incluidas).

Mis "mientras" tanto el pasado como el de ahora, me han dejado un buen sabor de boca.

Besitos

Anita Dinamita dijo...

Precioso, Kum* el vivir ahora, el no tener hora sino presente.
Abrazos

Pedro Alonso dijo...

Me parece muy acertada y bella la metáfora del reloj sin manecillas. Cada día busco en el mecanismo de mi reloj interno esas manecillas que me impiden vivir plenamente aquí y ahora. Gracias por este relato Kum*.

Puck dijo...

Aquí y ahora, me gusta, me entusiasma, como lo ha hecho antes y como lo hará siempre en un mientras diferente.
Saludillos sin tiempo

Patricia dijo...

En mi familia teníamos una costumbre, cuando alguien miraba la hora y resultaba capicúa, por ejemplo las 10:01, exclamaba 'regalo la hora'. Jugábamos a desearnos buena suerte.

Te regalo esta hora sin tiempo que aquí nos presentás para que la disfrutes siempre.

Un beso grande Kum*

MA dijo...

Originalísimo.¡Quien pudiera hacer como tu protagonista!

Kum* dijo...

Gracias a todastodos por las palabras y por el... ¿tiempo?

Besos ahora.

Carmela dijo...

Guayyyyyyy me encantó Kum. Enhorabuena y bicos.

Artistalight dijo...

Siempre excelente Kum :)

Chula dijo...

Perdemos el tiempo de tanto que lo medimos, pero si dejamos de hacerlo ¿no llegaremos tarde?.

Un beso muy, muy grande Kum·

moderato_Dos_josef dijo...

Un micro intemporal y excelente. ¿cuándo se escribió?
Abrazos.

Kum* dijo...

Nunca se llega tarde, Chula. Simplemente se llega. Cómo me alegro de verte.

Moderato: se escribió "ahora", cuándo sino?

HÉCTOR RIVERO dijo...

Precioso y verdadero, ya basta de tiempos lineales, vivamos el ahora, como el calendario maya ciclíco. Cuando alguien me dice son la una y pico yo le contesto dame la una y quédate con el pico.ABRAZOS.

Rosana dijo...

Siempe tienen una cualidad inquietante tus micros, onírica.
Me gustan.


Un saludo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.