Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 27 de enero de 2011

Recuerdos

La pradera donde corría de pequeño. El riachuelo donde chapoteaba en verano. Incluso el viejo ciruelo junto al paso a nivel. Todo seguía igual. Cuando subió a aquel tren apenas unas horas antes en Atocha jamás pensó que el viaje terminaría en su pasado.


Se sorprendió de que aquel lugar aún existiera en los mapas ferroviarios cuando sin mucha convicción pidió el billete. Y sin embargo allí estaba, tal y como lo recordaba… Entonces volvió la vista y vio la casa del jefe de estación. Hueca, inerte, marchita.

Regresó de golpe al presente contemplando las ruinas de su memoria infantil.

Blog: Palabras preci(o)sas

7 comentarios:

Elisa dijo...

¡Ay, qué pena, un viaje de ida y vuelta! Tenía que haber comprado sólo el de ida y haberse quedado allí una temporadita, para volver renovado.

Un abrazo, Sara.

Patricia dijo...

Dice la voz popular: no regreses a los lugares donde un día fuiste feliz.
Nada se conserva según nuestros recuerdos.

Un abrazo Sara

impresiones de una tortuga dijo...

...que el viaje terminaría en su pasado...¡qué bonito!.
A todos nos pasó alguna vez.
Saludos.

Puri dijo...

Las ruinas de su memoria infantil, qué hermosa frase, nos habla muy bien de la nostalgia. Las ruinas hay que levantarlas con nuestros recuerdos, nada es igual que lo que recordamos, pero el recuerdo afortunadamente queda en nosotros.

Sara NY dijo...

Elisa, es triste pero estos viajes siempre son fugaces y siempre hay algo que de un modo u otro te obliga a volver al presente y a darte cuenta del paso del tiempo.

Patricia, tienes razón. Parafraseando a Sabina: "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver"... Corres el riesgo de toparte con la cruda realidad.

Tortuga, Puri, gracias. Me alegro de que os gusten esas frases. Por cierto, muy acertada Puri. Yo también creo que los recuerdos son los muros que levantamos sobre las ruinas de nuestra memoria (¿o más bien son los muros que quedan después del derrumbe?)

Rosana dijo...

El mismo mismito sentimiento que tan bien has conseguido plasmar en tu micro tuve yo hace unas semanas al visitar el barrio de mi niñez. Al día siguiente estaba tristona pero así es.

Artistalight dijo...

Es que creo que sin querer, adornamos nuestros recuerdos, en nuestra mente los prados eran más verdes, los árboles más altos...Bueno me ha parecido muy bonito Sara :)

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.