Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 10 de enero de 2011

BEBÉ

Todas las semanas, a la misma hora, le tocaba cuidarle.
Llamaba a la puerta y ella la abría con ojos cansados y manos quemadas, más una sonrisa resplandeciente en su rostro nunca faltaba.
Mientras  le cambiaba el pañal de las caca y pises, soportaba balbuceos estridentes que reventaban sus oídos.
También cuando lloraba desesperado y le tocaba teta hasta que se cansaba.
Bebé no dormía nunca y constantemente exigía, mientras ella esperaba que aquella hora pasase rápido y olvidarle hasta siete días después.
Sesenta minutos más tarde, Bebé se ponía el traje de ejecutivo, le tendía doscientos euros y con un beso se despedía.
Ella cerraba la puerta dejando dentro la miseria de su pobre rica vida.

Carmela

9 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Qué asco de Bebé, y qué pena.
Un saludo fuerte.

Patricia dijo...

No puedo decirlo mejor que Luisa, coincido absolutamente con su opinión

Un abrazo Carmela.

Maite dijo...

La última frase es demoledora, y hace un buen resumen de en lo que se convierten muchas de nuestras vidas. Un fuerte abrazo, Carmela.

carlos de la parra dijo...

Drama contundente.Vidas suspendidas en tremenda karmática.

Bicefalepena dijo...

La despedida con un beso parece indicar que, en el fondo, tiene cariño o pena a ese ser intemporal y sus miserias.

Un abrazo

escarcha dijo...

me recordó a un episodio de una serie conocida en la que un millonario pagaba para jugar a ser un bebe.
MUY BUENO TU MICRO!!!

Anita Dinamita dijo...

La frase final es tremenda, pero el micro entero se las trae... ya me extrañaba a mi que diese tanto asco un bebé...
un abrazo

Carmela dijo...

Luia y Patricia, asqueroso pero real.

Carlos... el karma, llámale como quieras, destino, elección... pero duro.

Bicefalepena, el beso va incluido en el precio :)

Escarcha, es una deformación sexual más de las que existen.

Anita, cuantos sicologos y siquiatras en paro, con la falta que hace, no?

Biquiños para todos y gracias por comentar este rápido relato.
Que no me adapto a tener turno.
Soy una inconformista total jajaaj.

Ignacio Bermejo dijo...

Cierto, asqueroso pero real. Me ha gustado, porque es tan descriptivo que casi lo puedo oler. En serio.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.