Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 3 de enero de 2011

El nido


Ahora vivimos en los árboles. Hemos vivido en las dunas del desierto, en el fondo del mar, en un iglú forrado de pieles, en un barco en los mares del sur, en la ciudad de las mil torres, en las grutas de columnas doradas. Pero ahora vivimos en los árboles y es lo que más me gusta. Nos despiertan los pájaros antes de amanecer. Es algo molesto, nos hacen madrugar demasiado, pero generalmente, damos media vuelta, nos abrazamos y seguimos durmiendo. Un poco más tarde, los rayos de sol se cuelan entre las hojas y nos acarician los párpados. Nos levantamos y vemos el cielo en los huecos que dejan las hojas, y hacia abajo, los troncos y las grandes raíces. Saltamos de árbol a árbol, nos desplazamos colgados de las lianas. Vivimos en una penumbra verdosa, entreverada de rayos de sol. El bosque es grande, es difícil salir de él, es maravilloso perderse en él. Esa sensación de vivir entre el cielo y la tierra, sin pisar jamás el suelo, como flotando. Lástima que Adrián ya esté pensando en marcharnos otra vez. Dice que se aburre, de nuevo. Yo no me canso del susurro del viento en las hojas, ni del olor a tierra y hojas húmedas, ni de oír el picoteo del pájaro carpintero y su risotada de carraca. Me pregunto qué se le ocurrirá ahora. ¿Un globo entre las nubes? ¿Un palacio de cristal? Yo no necesito nada más: quiero hacer nuestro nido en estas ramas, para siempre.

6 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Te hubiéses casado con Tarzán.
jajajajajaja.FELIZ 2011.

Maite dijo...

Es lo que tiene tener pareja con alas de libertad. Un abrazo.

Artistalight dijo...

Qué hermosura, amo a la naturaleza y me hubiera encantado vivir así...tan bello como lo cuentas :) Precioso relato Purificación.

Kum* dijo...

Muy inspirador. Amar a un errante tiene sus momentos duros.

Te quedó muy lindo, Puri.

Un beso en el bosque.

Luisa Hurtado González dijo...

Un poquito pesado ese Adrián, ¡cómo puede decir que se aburre!
Suerte es lo que tiene, de poder saltar de un lugar a otro, y más suerte aún porque le siguen y no está sólo.
Micro bonito, muy bonito. Pude sentir el bosque respirando dentro de él.
Un beso.

Puri dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. Y ahora vámonos todos al bosque...

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.