Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 26 de enero de 2011

El gigante tragón

Ilustración de Carmen Rapallo (6 años)

Nantú es un gigante grande y torpe. Siempre tiene hambre. Cuando ve el sol brillando en el cielo, lo confunde con una apetitosa naranja. Le gustaría comérsela, pero está tan alta que por más que se estira no consigue alcanzarla.

Más tarde, Nantú se da cuenta de que la gran naranja va descendiendo poco a poco, así que se esconde justo detrás de la línea donde se unen el cielo y la tierra, abre su boca enorme y espera.

El sol, rodando, rodando, se mete dentro de la boca de Nantú. Los pájaros despiden el día cantando y el cielo se pinta de negro.

Nantú traga deprisa, pero cuando el sol por fin llega a su estómago, siente un fuego que lo abrasa por dentro y no tiene más remedio que arrojarlo con todas sus fuerzas.

El sol, impulsado por Nantú, comienza a subir en el cielo. Se hace de día. Nantú es un monstruo tan tonto que, cuando lo ve de nuevo en lo alto, vuelve a confundirlo con una naranja.

Elisa de Armas
http://pativanesca.blogspot.com

En Issuu podéis descargar el relato con dos ilustraciones para imprimirlo por las dos caras y doblarlo como un librito.

12 comentarios:

Patricia dijo...

¡Qué preciosura Elisa! La propia inocencia hecha palabra
Una delicia

Artistalight dijo...

También me pareció bellísimo y tierno :)

Sara NY dijo...

Un relato delicioso.
Me ha alegrado la mañana.

Saludos,

Sara NY

Puri dijo...

Encantador, Elisa. Con toda la magia del sol y de la inocencia. Y los dibujos infantiles, una maravilla. Ellos saben expresar muy bien lo que sienten

Luisa Hurtado González dijo...

Bonito cuento infantil que disfrutamos los mayores.
Un beso.

Elisa dijo...

Gracias a las cinco. La verdad es que di muchas vueltas para elegir mi primera colaboración en El Microrrelatista y no sabía si un relato infantil era lo más adecuado, estoy feliz de que os haya gustado.

Besos juguetones.

Carmela dijo...

Lindo y tierno.
Enhorabuena Elisa.

R.A. dijo...

Elisa has conseguido ese sabor añejo de las leyendas, hasta el punto que me he preguntado si lo sería. Me ha encantado este micro/mito y la ilustraciòn qu elo acompaña.

Un abrazo

Torcuato dijo...

Muy bonito. Es un cuento para todas las edades.
Un beso, Elisa

Anita Dinamita dijo...

Elisa, a mis hijos les encantó y a mi me gustó contárselo.
Un gran abrazo

Elisa dijo...

Gracias, Rosana. El ejercicio del que partió consistía en plantearse qué habría contado el primer hombre que tuvo necesidad de contar algo. Y yo pensé que ese hombre, necesariamente, se habría dirigido a su hijo.

Y también a ti, Tor, me alegra que habiéndolo escrito pensando en los niños pueda también ser leído por los niños que llevamos dentro los adultos.

Anita, me alegro de que les gustara.

Un abrazo "pa" cada uno.

Elisa dijo...

Carmela, eras la primera y te escapaste del recuadro. Gracias y un beso.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.