Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 8 de enero de 2011

Jhony 20.

Mi nombre es 20, Jhony 20, y no recuerdo dónde nací. Lo que sí sé es que no me queda tiempo.
He viajado por el mundo, sin mostrar nunca mi identidad; he paseado al lado de chicas maravillosas y he compartido sábanas con ancianas solitarias.

Una noche me vi involucrado en un asunto turbio relacionado con drogas. No era la primera vez que me pasaba algo así con Alex. ¡Tremenda reyerta por unos gramos de coca...!
Tras la trifulca, me separé del grupo. No tengo recuerdos de lo que ocurrió después porque iba un poco "puesto".

En un “bareto” conocí a Graciela; hermosa mujer. Trabajaba en la calle y alquilaba su cuerpo al mejor postor.

Luego acompañé a Laura a su casa… Era tarde y no le iba a dejar sola. Su casa era un "chamizo" que compartía con tres niños. La estancia se componía de dos colchones, una mesa con sillas y dos maletas. Cuando llegamos una niñita de siete u ocho años se levantó descalza y se abalanzó al cuello de la madre, besándole con amor.

Observar esta escena me enterneció.

Perdí la pista de Laura en la caja de un Super, pensé que me había dado esquinazo. Allí una cajera se fijó en mí. Me sentí halagado que, entre tantos, se fijara precisamente en mí...
      -Míra, Clara ¡qué viejo!... Hmm, habrá que dárselo al encargado... está tan deteriorado.
      -Sí,  fíjate, alguien escribió su nombre en este billete de 20€... "Jhony ... 20".

Porque eso es lo que soy: .......¡solo un billete de 20€! ......
Les dije que no me quedaba mucho tiempo porque uno, se da cuenta de estas cosas; cuestiones de sanidad... y lo entiendo.

Ahora dejo la historia de mi último día y, como epitafio, el nombre que alguien escribió, una vez, en rojo, para mí:

Jhony 20


 Towanda (extracto para el microrelatista)

7 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Curioso, obliga a una relectura cuando Jhony 20 toma su personalidad.
Me gusta lo de compartir sábanas con ancianas solitarias.
Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Precioso.
Y nos dibuja con claridad que a los billetes de veinte les fabrican co alitas.

Towanda dijo...

Muchas gracias a los dos...
Anita y Carlos, habéis sido muy amables al dedicarme algo de tiempo con vuestros comentarios.
Os deseo una semana estupenda.
Besos y agradecimientos.

Carmela dijo...

Nadie da mas vueltas a el mundo ni conoce mas gente un el dinero.
Que cosas no?
Estupendo y bicos.

Towanda dijo...

Carmela: completamente de acuerdo y ¡menos mal! que no cuentan todo lo que saben.

Un fuerte saludo y muchas gracias por comentar.

aikatherine dijo...

etsin sinua towanda , kauan..lopulta löysin, vaikeasti. luin kaikki kertomukset ja pidän paljon.
sinulla on hyvin kirkas tapa kertoa, huumoria , tavallista arkea ja vähän sadun omaisuutta.. pidän näistä . kiitos ja halaus

Towanda dijo...

Aikatherine:
Paljon kiitoksia sanoistanne. Piditkö tarinan € 20 laskun? On hauskaa ajatella miten ajatella lippu. Halaus.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.