Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 18 de mayo de 2012

SIN OPCIÓN



Se acerca presuroso a recoger del suelo la lágrima cristalizada, no permitirá que nadie la vea, no lo delatarán jamás. 
Ella trabajaba en su oficina y él la amaba en secreto. El día que se le declaró, también se declaró en guerra con su puesto: siempre prohibió las relaciones entre los empleados y nunca se acercó demasiado a ninguno de ellos. En esta ocasión algo falló, no contó con sus embrujadores ojos negros, ni con su risa clara, sus manos blancas y sus amplias caderas.
No tuvo opción, ella lo rechazó. 
Abre el arcón y mira su cara morena entre millones de perlas blancas, deposita con cuidado la que acaba de recoger, no se derrita y deje rastro.
Limpia lentamente el resto de las piezas, mientras repite para sí, como una letanía: No tuve opción, no la tuve...




12 comentarios:

Rosa dijo...

No estaba acostumbrado a ser rechazado...
Besos desde el aire

Enmascarado dijo...

Pues como dice Rosa, son los problemas de no tomárselo deportivamente.
Saludos

Pablo Gonz dijo...

Hola a tod@s, dejo aquí una nota para invitaros a participar en la selección de los mejores blogs especializados en el género del microrrelato. Las votaciones se llevarán a cabo en mi blog hasta el próximo 20 de junio 2012. Y los resultados se publicarán el 21, Día Internacional del Microrrelato.
Un cordial saludo,
PABLO GONZ

Mos dijo...

Vengo a felicitarte, Yashira.
Me sorprende tu capacidad para montar historias en muy pocas palabras. También la variedad de temas y lo inesperado de tus finales.
Claro que, sabes que siempre te digo que ya tienes un estilo muy marcado. Eso que yo llamo 100% Yashira. Y que es bueno tenerlo, por supuesto.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Yashira dijo...

Es evidente que llevó mal el rechazo, si que es un poco exagerado, pero hay mucha gente que no asume esta situación. Gracias Rosa, Enmascarado, por vuestros comentarios. Y Mos, me hace mucha gracia eso de 100% Yashira, menos mal que me aclaras que es bueno tener un estilo marcado, no soy consciente de ello, un abrazo hasta tu orilla.

Arturo dijo...

Yashira:
Muy bueno el cuento.
La lágrima cristalizada parecería ser una mosca en la leche.
Menuda colección poseía el hombre del relato.
Te sigo en tu blog.
Un saludo con sonrisa.

El Canto de la Luna dijo...

Muy bonito tu relato Yashira,en pocas palabras expresas a la perfección un rechazo mal llevado.

Un besito y que pases un buen fin de senmana.

Nicolás Jarque dijo...

Yashira, un relato que deja los misterios de por qué les prohíben enamorarse y de si está muerta la que lo rechaza. Es un despecho muy extremo.

Me gustó como lo planteaste.

Un abrazo y me gusta verte en esta página de encuentro de tantos escritores.

Yashira dijo...

Jaja Arturo,una mosca en la leche.. Nunca lo habría pensado...
Sí querida Luna, muy mal llevado, ojalá esas cosas nunca llegaran a determinados extremos.
Bueno Nicolás, en muchos trabajos a los empleados no les permiten mantener relacciones entre ellos,porque piensan que eso acaba influyendo en el rendimiento laboral, es una máxima de muchas empresas, y este tipo era de los que pensaban así, y demostrado queda que influyó, vaya si influyó. Y por otro lado si la chica está en un arcón frigorífico, muy viva no debe quedar, jaja. Gracias Nico por alegrarte de verme por aquí, para mí fue una sorpresa agradable que Torcuato me invitara.

Abrazos a todos y gracias por vuestros comentarios.

campoazul dijo...

Ella le rechazó y él ahora la tiene para siempre. Muchas lágrimas cristalizadas tendrá que recoger el resto de su vida, por no saber respetar un rechazo. Muy bueno.

Besitos.

Yashira dijo...

Sí campoazul, qué resultados tan nefastos puede traer el no saber respetar a los demás, sus decisiones y sus deseos.
Hay mucho por ahí de eso, demasiado.

Besitos amiga,

Ximens dijo...

Si cargo a la chica? Jope, qué fuerte. Me gusta "lagrima cristalizada".

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.