Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 15 de mayo de 2012

QUIMERA



Ese maravilloso viaje que le habían prometido cambió su vida, su sueño de convertirse en modelo de alta costura la trajo hasta aquí.  Cada atardecer  escribe a su madre  contándole sus éxitos sobre la pasarela, la última entrevista que le han hecho y  la manera en que se la rifan los diseñadores, después se viste despacio, sacude los zapatos para escupir las cucarachas que se refugian en ellos y espera la llegada de su chulo que, entre empujones, la baja a la calle para que, un día más, venda su cuerpo en las sórdidas noches de la gran ciudad.

5 comentarios:

Pilar dijo...

En pocas palabras describes como la desilusión personal no quita la capacidad de ilusionar a otra. Muy acertado relato.

Nieves Torres dijo...

El contraste entre tanto éxito y tanta miseria en tan poco espacio está muy logrado.Me gusta mucho.

carlos de la parra dijo...

Ojalá y tu mensaje sirva de alerta a mujeres incautas que se creen ofertas de empleo en el extranjero, y caen en las garras de traficantes de humanos.

Juanito dijo...

Triste... pero real.
Saludos.

Ximens dijo...

Y cuántos hijos hacen lo mismo en sus respectivos trabajos. Triste quimera, como dices.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.