Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 17 de mayo de 2012

Cartas desde el invierno

Amor, como cada día te escribo desde la distancia, envueltaen mis sábanas, desde mi cama que es mi refugio.
Las cartas se me amontonan y no puedo salir aenviártelas, pero aún así las escribo. Es como prolongar nuestrasconversaciones, aún cuando no me escuchas porque estás lejos.
Hoy comenzó a nevar, aunque dentro de mí hiela hace semanas.El invierno parece que tiene prisa por llegar. Hoy lanzó sus primerosrugidos y nos hizo señales de que este otoño se marchó para siempre. Habrá quereforzar los corazones para las épocas frías que vienen.
En invierno me encojo y se me arruga el alma. Cada vez quete vas se me instala otro invierno. Me sostiene la idea de que la vida estállena de ciclos y que la primavera está allí, en el horizonte. Da igual en quéfecha llegue, lo hará cuando pueda verte y tocarte.

Autora: Ana Belén García Sánchez

5 comentarios:

Zuni Moreno dijo...

Preciosa!Simplemente. Un gusto leerte.

Pilar dijo...

Muy bonito relato. Reflejas muy bien el frío y helado invierno como ausencia de la persona a la que se quiere, en espera de días cálidos y coloridos que sreán siempre que regrese.
Me ha encantado.

Yashira dijo...

Qué graciosa la imagen de esas cartas amontonadas y sin enviar. Y la del invierno, que se te instala en el cuerpo, cuando la persona amada se aleja es preciosa y tan real. Las estaciones existen, no hay duda, pero cuántas veces nuestro cuerpo vive su propia estación.

Me ha gustado mucho Ana Belén, un saludo afectuoso

Cybrghost dijo...

Hermoso y poético.

Juanito dijo...

Muy bello.
Saludos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.