Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 2 de mayo de 2012

Un buen plan

El jefe del cártel encendió el gas y corrió presuroso a refugiarse en su búnker secreto. Cuando entraron con la intención de capturarlo, como era de esperar, dispararon, y entonces la casa explotó. Lo dieron por muerto. Solo él, herméticamente atrapado, sabía que no era verdad.



9 comentarios:

Cabopá dijo...

Estos de los cárteles lo tienen todo pensado y muy pensado...

Corto y bueno, Sara.
Besicos

Cabopá dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Yashira dijo...

Precioso Sara y preciosa ilustración, como siempre.

Un abrazo desde mi mar,

masletrasarte dijo...

tan imaginado como real
saludos

Rosa dijo...

Claustrofóbico...
Besos desde el aire

carlos de la parra dijo...

El capo encuentra el dinero más no la paz. Vender la libertad siempre resulta un error.

Sara Lew dijo...

El problema de los planes secretos es que si algo sale mal...

Muchas gracias por vuestros comentarios.
Abrazos.

Elysa dijo...

Pues me temo que su plan no fue tan bueno y si un suplicio más largo ahí atrapado.

Besitos

ISIS dijo...

Quien se lo iba a decir... se va de la sarten para caer en el cazo.

Un abrazo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.