Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 4 de mayo de 2012

ENFERMEDAD MORTAL BENIGNA

Una tos convulsa me hizo pensar que iba a regurgitar las vísceras. Después el aire me quemaba. Ardía tanto al entrar en mis fosas nasales que reaccionaron derritiéndose en un fluido viscoso. Después todo pasó.


Autor: Cybrghost
Blog: La Guarida del Coyote

11 comentarios:

CYBRGHOST dijo...

Se me pasó la fecha. Al tocarme tan pronto al cambiar la lista no me dio tiempo a verlo. Y me he permitido publicar hoy esta entrada que ya apareció en mi blog. Prometo inédito la próxima vez.

ISIS dijo...

Yo no lo había leído, y me ha encantado.

Un abrazo.

P.d. Voy a ver si consigo demostrar que soy humana y que respiro, aunque tal y como van las cosas ¿quién puede asegurar que no soy un robot? ¿unas letras que supongo se pueden escanear y oir?

Yashira dijo...

Como yo tampoco la había leído me parece genial que la hayas publicado porque me ha gustado.

Saludos desde mi mar,

Arturo dijo...

Todo por no vacunarse contra el coqueluche.
Menos mal que no repite...
Un cordial saludo.

Luisa Hurtado González dijo...

No me extraña que llegases tarde, esa tos fue muy mala.
Me alegro de que se te pasase.

josé manuel ortiz soto dijo...

Cybrghost, me gustó eso de "enfermedad mortal benigna". Como médico, te puedo decir que, sobre todo en las enfermedades crónicas, la muerte termina por ser una bendición.

Saludos.

Cybrghost dijo...

ISIS: Gracias. No te preocupes demasiado si al final eres un robot. Yo soy producto de tu imaginación y ya vez.

YASHIRA: Gracias.

ARTURO: Nunca se sabe.

LUISA: Vino bien, como inspiración y para recordarme la mortalidad.

Cybrghost dijo...

JOSÉ MANUEL: Como enfermero especializado en geriatría comparto plenamente tu opinión.

Juanito dijo...

Una puerta abierta para imaginarnos lo que pasó...
Fantásticas descripciones.
Saludos.

Yunuén Rodríguez dijo...

¿y no volvió a sentir dolor ya más?

Cybrghost dijo...

JUANITO: suena fatal, pero si lees despacio verás que no es para tanto.

YUNUEN: Seguramente se repita el próximo invierno

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.