Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 23 de octubre de 2011

AMOR IMPOSIBLE

Busqué su rastro en los callejones más estrechos  pero no la encontré. Le gustaban los espacios pequeños donde escaseaba el aire y  los abrazos apretados que la mantenían firmemente sujeta a la tierra.

Siempre llevaba pesadas piedras en los bolsillos para no echar a volar pero aun así estuve toda la tarde mirando al cielo a ver si la veía pasar.

La noche vino acompañada de una tormenta seca que cubrió el cielo de fuegos naturales. A los pocos minutos, ella cayó a mis pies con el cuerpo ennegrecido y el pelo chamuscado, me sonrió un instante mientras sus alas se consumían por el humo de las ascuas y después cerró los ojos para siempre.

La partió un rayo por amar a un humano y yo sufro mi pena  por amar a un hada.     

17 comentarios:

aikatherine dijo...

AMOR IMPOSIBLE
Ciertamente era un hada sueño. Hermoso delicado, ligero, y la quema. Novell anhelo de sentir al máximo. Desaparece en la mañana como un sueño, un hada desapareció en la luz solar directa. Pero para siempre? ¿Por qué no puede volver;) El amor es una gran potencia, sino que también puede sorprender.

El rayo comenzó a amar a un ser humano y sufro mi castigo por amar a un hada.
Saludos desde Finlandia.

fus dijo...

un buen micro y una historia muy tierna.

un fuerte saludo

fus

Rosa dijo...

Pobrecita hada chamuscada...Amores imposibles y hermosos...

Besos desde el aire

Paloma Hidalgo dijo...

Qué final tan triste...Con lo bonito que es el amor entre hadas y humanos!!

Saludos

Sergio dijo...

En las relaciones humanas, intervenga o no un ser fantástico, siempre se acaba chamuscado.

miyares dijo...

Muy bonito relato.Vivimos mecidos por los sueños y éstos nos ayudan a respirar cada día.Un abrazo,amigo

Elysa dijo...

Que final más trágico, morir chamuscada...

Besitos

carlos de la parra dijo...

Ya entrado un autor en decisión creativa, chamuscar un hada o lograr que un humano alcance lo sobrenatural, puede darse, creo lo trascendente a contemplar en narrar tales hechos finalmente queda en la forma del estilo que conlleve a capturarnos mejor a los lectores, ahí yace el reto al armarlo.
Atravesar lo difícil para que se presente fluyendo sencillo y agradable de captar, o que incluso nos neurotice u horrorice.
Finalmente las palabras son cosas, y en dado momento cobran vida propia y generan acciones o reacciones.

alfonso dijo...

Que trágicos finales tienen muchas veces los microrrelatos...

¿Será por eso que nos atraen tanto?

Anita Dinamita dijo...

Me encanta la descripción del hada... pura belleza
Abrazos

Ana Crespo Tudela dijo...

Me ha encantado porque me ha conmovido. ¡Qué final más triste!

ISIS dijo...

Por lo menos queda el recuerdo del amor. Otros no tienen ni eso.

Un abrazo.

ESPERANZA dijo...

Gracias a todos por leerme, por dedicarme vuestro atención, vuestro tiempo y vuestros comentarios.

Un abrazo para todos y cada uno de vosotros.

Elena Casero dijo...

Compañera, un cuento precioso. Podrías escribir cuentos de hadas.

Un beso

Yun Rodríguez dijo...

Bella fantasía, me gustó. Sólo una nota, en la frase "escaseaba el aire y los abrazos apretados", yo malentiendo que tambíen escaseaban los abrazos. ¿Una comita quizás?

ESPERANZA dijo...

ELENA los duendes y las hadas están a menudo presentes en mis relatos, influencia notoria de mi bosque.

Un beso compañera

ESPERANZA dijo...

YUN me refiero a que le gustaban tanto los espacios donde escaseaba el aire como los abrazos apretados. Lo de poner una coma después de una conjunción copulativa, no se, no se... Tal vez esté mal expresado, lo revisaré. Gracias por tu apunte.

Saludos,

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.