Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 24 de marzo de 2011

Pequeñas preguntas

–¿Y esta es la famosa espada que todo lo logra? – dijo la pequeña duendecilla mirando incrédula el trozo de metal incrustado en la piedra.
–Sí – dijo ufano el gnomo –, seguro. El hombre que consiga sacarla lo tendrá todo: será rey de un imperio, tendrá a sus pies pueblos enteros que le rendirán homenaje, mujeres que le adorarán. Será un triunfador y ...
–No sé, no sé... ¿Y será feliz?

Palabras preci(o)sas

7 comentarios:

Pedro Alonso dijo...

Esa duendecilla sí que sabe lo que es importante en la vida. Si no somos felices ¿qué más da todo lo demás? Un beso y deseos de felicidad para ti, Sara.

Sara NY dijo...

Muchas gracias, Pedro.
A veces conviene recordar lo importante de la vida porque tiende a olvidársenos.

Besitos pa tí también

Luisa Hurtado González dijo...

Como dijo alguien, no recuerdo quien, la felicidad es sólo un momento, un instante imposible de mantener en el tiempo.
La pregunta es: ¿su vida mereció la pena ser vivida, pudo vivirla mejor o más intensamente aunque acarrease, por fuerza, dosis de dolor y lágrimas?
Puf, creo que me pasé de profunda. Sin embargo, no creo que os pase nada, sabéis nadar.
Un beso y buena vida.

Carmela dijo...

Buena pregunta, si señor...
Bicos Sara

Patricia dijo...

El personaje al que aludís tuvo todo lo que gnomo anuncia sin embargo, no fue feliz.
Muy inteligente pregunta!!!

Un abrazo

Daniel Sánchez Sánchez dijo...

Precioso. Mil felicitaciones.
Saludos!

Puri dijo...

Una espada que conquista, triunfos, ¿es eso la felicidad? Qiero pensar que su vida no solo fue eso y que en algún momento fue feliz... sin la espada que todo lo da.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.