Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 28 de junio de 2010

Gemelos

Anoche parí dos hijos inesperados y gemelos , uno muy grande y otro muy pequeño. Cada uno mamaba de una teta distinta pero al pequeño, al de la teta izquierda, le costaba más y no crecía. Lo perdía constantemente y cada vez que lo encontraba intentaba que se alimentase de su teta, pero mi pezón no conseguía erectar lo suficiente ni encajar en su pequeña boca.

En medio de estas dificultades para tirar adelante a mi cada vez mas diminuto hijo y no perderlo definitivamente ni muerto ni vivo , no salía de mi asombro ante esta maternidad inesperada y tardía. La concepción, un misterio. Los debí engendrar en otro sueño de los que no se recuerdan.

2 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Ésto de los sueños,los últimos estudios dicen que son un licuado de todo lo que pasa por nuestra mente;a veces nos llega en clave para descifrarlo,y he escuchado de sueños premonitorios,un hombre que soñó que le pegaban un balazo,y luego al otro día se lo pegaron.
¿Sueño o coincidencia?
Pero si el tuyo es premonitorio,ya estás aviada con criar gemelos.

Novicia Dalila dijo...

Me ha gustado mucho, Isabel. Los sueños son algo tan curioso y dicen que también tan representativo de nuestro fuero interno.... Pero es que cuando tienes hijos tienes al menos un par de sueños recurrentes con ellos de protagonistas que evidencian tu angustia y tu miedo a que algo malo les pase.
El peor mío es uno en que se me caen por la terraza sin yo poder evitarlo... Sé que es un sueño, incluso mientras lo estoy viendo nítidamente, pero aún así, me da un vuelco el corazón cada vez que me pasa...

Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.