Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 23 de junio de 2010

DIMORFISMO SEXUAL

Sólo la vieja Kimba era conocedora del gran secreto. La manada creía en la capacidad de las hembras de generar vida por sí mismas. Además estaba la ancestral convicción de que, del mismo modo, también inferían la muerte. Estos hechos provocaban la admiración del grupo confiriéndoles un enorme poder. Kimba sabía muy bien que si algún macho se enteraba de que ellos eran parte medular en el proceso de maternidad, la hegemonía matriarcal habría terminado.

6 comentarios:

El Microrrelatista dijo...

Me ha gustado mucho, aunque no capto muy bien si es una breve historia de como pudo haber finalizado el matriarcado para dar paso al opresor patriarcado.

Bienvenida Maite.
Te he modificado un poco la entrada. Fíjate en lo que he hecho para la próxima.

Un beso.

Baizabal dijo...

Tremendo, me gustó bastante. Está muy bien estructurado, hay agilidad en la lectura. Muy bueno.

Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Muy hermoso relato acerca de éstas amazonas.
Y opino que no hay nada mal ya sea en un matriarcado,o en un patriarcado,siempre que ésta autoridad sea plena de amor y sano equilibrio;los autoritarismos desmedidos,degeneran en nada deseables tiranías.

Maite dijo...

Microrrelatista: gracias a ti por darme la oportunida de "compartir cartel". El fin del matriarcado no tiene porqué dar como resultado un opresor patriarcado. Se trata de "creencias" y de que uno u otro (sea del género que sea) puede aprovecharse de su situación, cosa que no debería ocurrir.

Baizabal: Gracias por tu comentario. Espero que nos sigamos leyendo.

Carlos de la Parra: tienes toda la razón. En el término medio está la justa medida. Es sólo que parece ser que es muy complicado tener el poder y ser justo, cuando debería ser todo lo contrario.

TR dijo...

Siempre nos han ocultado la verdad, peqwueñas ventajas de matriarcas.
Un beso

Maite dijo...

TR: sabemos una mínima parte de lo que pasa, ya ni te digo lo que podemos saber de la verdad.

Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.