Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 20 de julio de 2012

Aromas

Antes, mucho antes de escuchar sus pasos, sé que se aproxima porque puedo percibir su aroma en la distancia. Antes, mucho antes, he imaginado las suaves gotitas de azahar posándose en su cuerpo. Llega. Acaricio su rostro con la mirada. No digo nada; ella tampoco. Sobran las palabras.
Esta mañana la voz de Clara rompe el silencio: "La señora está perdiendo la razón". Se acerca para mostrarme los pequeños cortes en sus manos. Huele a azahar. Parece que Amelia, en un arrebato de furia, ha arrojado el frasco al suelo y ella, al recoger los pedazos de cristal, se ha herido. Anuncia que se marcha, que nos deja. Inútilmente me deshago en un mar de súplicas. No puedo soportar la sola idea de pensar en su ausencia; necesito que siga robando a hurtadillas el perfume de mi esposa. En la distancia, Amelia contempla burlona la escena. Sonríe con una mueca extraña, camina hacia mí y me ofrece su cuello para que lo bese. Conoce mi secreto y me lo hace saber con un golpe certero al más delicado de mis cinco sentidos. Apesta a colonia barata, a la piel de la joven doncella recién llegada a casa, la que ahora, años después, nos abandona atesorando una fragancia que no le pertenece. No digo nada; ella tampoco. Desde hoy me faltan las palabras.
 
Autora: Nuria Rubio González

7 comentarios:

Nicolás Jarque dijo...

Nuria, bonito y tierno relato, donde las fragancias juegan un papel importante. Y es que un buen olor siempre es importante y agradecido.

Un saludo.

PD: Desconozco si hay algún tipo de confusión, pero por lo que tenía entendido las publicaciones en esta página se anuncian con fecha en la parte izquierda. No veo tu nombre.

Aikatherine dijo...

Mitä kaikkea tuoksut voivat tuoda mieleen, muistoja ja mielikuvia. Syntyy luova pieni tarina niin kirpeä tuoksu kuin eronhetki

Preste Juan dijo...

Sencillamente:Este relato me ha enamorado.

Andrea Vinci dijo...

Bonito relato

NRG dijo...

Con unos días de retraso (acabo de enterarme de la publicación de este texto) agradezco los comentarios.
Saludos.

Anónimo dijo...

MARAVILLOSO

Monique dijo...

J'adore ce texte

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.