Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 10 de julio de 2012

La magia de lo cotidiano

Los niños jugaron a atrapar la luz y para su sorpresa, la luz se dejó atrapar.
Asustados escaparon y desde lejos volvieron a mirar.
Allí seguían; parecían estrellas sobre la hierba, luciendo intermitentes, temblando como mariposas.
Volvieron sobre sus pasos y lograron apresar una. Con el puño cerrado corrieron a casa y allí emocionados destaparon su tesoro. Sólo encontraron un gusano negro y feo.
Entonces entendieron que en lo cotidiano también se esconde la magia y que sólo en libertad florece lo extraordinario. 

Autora: Desasosegada

15 comentarios:

Sergio DS dijo...

Hay que saber mirarlo y así es.
Saramago escribió algo así como que todas los días son iguales, cosa que no son las horas que los componen.

carlos de la parra dijo...

Es la exactitud de lo imaginario, con su espacio y vida propia.

Paloma Hidalgo dijo...

Hay que vivir la magia del moento siempre, por lo que pueda pasar. Buena lección.

Saludos

Lucas Fulgi dijo...

Que hermoso cuento... con algo tan común como perseguir luciérnagas cuando se es niño.

Marilyn Recio dijo...

Precioso relato y con una moraleja hermosa. Te felicito!!


Un abraXo!

Carlos V. dijo...

Me hiciste recordar mi infancia. Gracias. :)

Hector Ugalde dijo...

¡Hermoso cuento! :]
Efectivamente: a veces no conviene atrapar la magia, sino dejarla que vuele libre :]
¡mUCHos salUCHos! :]

Esilleviana dijo...

Lo cotidiano y la libertad de poder expresar lo que se desea, es el mayor privilegio y la mejor liberación.

:)

letrasdeescarcha dijo...

Muy hermoso

Jerónimo (J.Galán) dijo...

Bello relato.Hay magia a nuestro alrededor si sabemos abrir los ojos para verla.Este relato lo demuestra.

Saludos.

Extractos de alguna vez dijo...

algunos son gusanos negros y feos aún estando en libertad, lo extraordinario sería que al quitarles todos sus privilegios fuesen transformándose en algo mágico por el bien de los demás...

Hermoso microrrelato

Sara Lew dijo...

Qué alegría, Desasosegada, encontrarte aquí en El Microrrelatista. Tus cuentos, siempre hermosos por tener su base en lo fantástico de lo cotidiano.
Enhorabuena. Un abrazo.

Julián Cánepa dijo...

Que lindo tu relato. Me gustó mucho. Un beso para ti :)

Andrea Vinci dijo...

¡Chulo, chulo!!!!

Juanito dijo...

Bello mensaje.
Muy bueno.
Saludos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.