Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 30 de julio de 2012

Impune

La llave estranguló a la cerradura y desapareció sin dejar huellas.






ficcionario breve

15 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Nunca lo habría pensado así. Yo veo más bien que es la cerradura la que quiere estrangular, rodea a la llave, pero no lo consigue nunca. Eso sin contar con la violación que la llave perpreta.

Interesante nano. Disparador de ideas, al menos para mi, algo que me encanta.
Gracias, Luisa

balamgo dijo...

Excelente. Me gusta.
Saludos.

Patricia Nasello dijo...

Bang!
Así funciona este hiperbreve, como un tiro o un latigazo
Bravo, Sandra

Un fuerte abrazo compatriota

carlos de la parra dijo...

Motiva a pensar que estamos rodeados de universos paralelos donde los objetos inánimes tienen vida propia.
De profundizar en ésto se puede llegar a extremos de paranoia en que salgas corriendo y volteando hacia atrás.
Como bien se dice: El hecho de que no seas paranoide no significa que nadie te viene siguiendo.

Lucas Fulgi dijo...

Buenísimo...

Jon Igual dijo...

Me da que pensar, ahora tendré que dejar abiertas las puertas porque me dará pena estrangular a las pobres cerraduras.
Muy bueno, un saludo.

Yashira dijo...

Uy no se me habría ocurrido que una llave estrangulara una cerradura, quizás al revés, pero ésta sabe bien lo que hace porque ni deja huella.

Muy bueno tu nano, besos desde mi mar.

Etienne dijo...

Tu imaginación es infinita, San san!
Besos van!

Arturo dijo...

Sandra:
¡Muy bueno!
Además, ese asesino siempre es impune y hasta hace ostentación, con varias de ellas en un llavero...
Un gran abrazo.

El moli dijo...

Cuando pueda cerrar la boca intentaré pensar un comentario, esto de la llave es nuevo para mí.
Sigo con la boca abierta...
Un abrazo.

María Elina López Canseco dijo...

Fue un asesino que se fugó. Saludos

Sandra Montelpare dijo...

Gracias Luisa, balamgo, Patricia, Carlos, Lucas, Jon, Yashira, Etienne, Arturo, Moli y María Elina! Son muy generosos con sus comentarios. Me quedé pensando en estas lecturas: la cerradura como la impune y los objetos animados. Y le seguiré "dando vueltas" al asunto! Gracias enormes. Aprendo mucho de ustedes.
Abrazos van para todos!

Laura dijo...

Jamás lo hubiese pensado de esa forma. Me parece una buenísima idea y como dice Luisa : un gran disparador de ideas. Estrangular es un acto de "retorcer" o apretar con fuerza. Veo claramente cómo es la llave la que estrangula y luego se da a la fuga.

Besos Sandra.

Andrea Vinci dijo...

Muy bueno, sutil

Sandra Montelpare dijo...

Gracias, Laura y Andrea por su lectura. Besos van!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.