Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 24 de julio de 2012

Adjevitos

Empecé a equivocarme. Dixleseaba. Al principio, solamente me pasaba con las cifras; escribía 49 por 94, 82 por 28, o 69 por 69. Después vinieron las palabras. La mayoría de las ceves no me bada cuenta. Intentaba seguir los cánones y llenar mis hisrotias de sustantivos, goteando los adjevitos, pero acababa siempre metiendo alnugo más de lo debido. Dejaron de puclibarme en las dos etidoriales con las que había trajabado durante toda la diva; ya no me llamaban como judaro a los consurcos y cermatenes a los que solía acudir. Un lopogueda amigo entroncó un día la causa de mi exñatra dixselia: debía volver a ulitizar adjevitos, dijo. Solamente así me curaría. Tenía razón, desde que sigo el tratamiento ya nunca me eviquoco.

AUTOR: Francisco J. Rubio

13 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Es muy original y, curiosamente, se lee sin problemas.
Buen experimento

Lucas Fulgi dijo...

Me hizo acordar a eso que andaba circulando que decía que solo con mantener la primera piremra y útlmia lerta de cada palbara se peude leer. Claro que en un cuento es más divertido...

Jon Igual dijo...

Muy divertido y original.
Me ha gustado.
Un saludo.

Fran Rubio dijo...

Luisa, Lucas, Jon: gracias por vuestros amables comentarios y porque habéis destacado los tres lo que pretendía con este micro: que fuese divertido.
¿O debería decir ditervido?
Un abrazo

mili dijo...

Distinto, original. Sirve para darte cuenta que a pesar de los problemas que puedas tener para expresarte, se puede lograr

Besos

ohma dijo...

Bonita manera de decir lo que es esta enfermedad.
Cambiar de lugar algunas letras,es obvio que no hay probñemas para entenderlas.
Saludos

Hector Ugalde dijo...

¡FECILIDADES! :]

¡SADULOS! :]

Y sí, es ditervido :]

luchadora dijo...

jajajajajaa muy divertido y original. Me ha gustado.

Amapola Azzul dijo...

Es fundamental seguir un tratamiento, besos.

Impactante.

Juanito dijo...

¡Excelente!
Me encantó.
¡Felicitaciones a su autor!

Walter Dardo Bohmer dijo...

Muy divertido...
Había leído algo así, pero no en un relato.
Me gustó mucho

tu y tus cuentos dijo...

Me ha encantado y es muy divertido. Anu que croe que los ajdetivaderos no temones rediome. Un abrazo

tu y tus cuentos dijo...

Me ha encantado y es muy divertido. Anu que croe que los ajdetivaderos no temones rediome. Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.