Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 21 de julio de 2012

SECRETOS







Que él nunca me contase lo sucedido aquel día, abrió un abismo entre nosotros. Él en una orilla con sus miedos y yo en la otra con mis sospechas. Entre medias el vacío.
Rosa M.
http://vanalaire.blogspot.com.es/




9 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Con nitidez ilustras un caso de como surgen los malos entendidos.
A veces la verdad le trae más problemas a una de las partes y se ve forzada a poner un mal parche.
Para una armonía en pareja, hay que saber mantener una memoria limpia entre dos.
La contabilidad de lo que estuvo mal, jamás rinde buen resultado.
Por éso dicen: Borrón y cuenta nueva.

Gisa dijo...

Nunca mais será igual, sinto.
Um grande beijo

RECOMENZAR dijo...

Me gusta como escribis y el sabor que le das a tu texto

Yashira dijo...

La falta de sinceridad o falta de confianza para contar las cosas, puede perjudicar mucho una relación. Hasta el punto de ir generando un vacío tan hondo que se convierta en abismo difícil de superar.

Besitos Rosa, te lea donde te lea, siempre me agrada.

Mafalda dijo...

¡Y qué hondo es el vacío!
Muy completo el micro, me ha gustado mucho.
Un abrazo.

Luisa Hurtado González dijo...

Bien contado. Directo y apuntando al centro.
Un beso

mili dijo...

Es increíble el daño que se puede hacer con una actitud así

Besos

ohma dijo...

No hay que forzar a contar los secretos, son algo muy personales.
Saludos

Zunilda Moreno dijo...

¡Precioso! Un abrazo Rosa. Huelgan palabras para elogiar este micro.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.