Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 4 de julio de 2012

Seísmo

Julio Gómez Biedma, Es positiva la herencia del hombre en la tierra

La isla se estremeció. En su piel virginal los pasos del náufrago hacían las primeras cosquillas. 


Pativanesca

15 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Puéden resultar como las cosquillas de una mamba que se te suba.

Yashira dijo...

Jaja carlos, yo no sé lo que es una mamba, pero me ha parecido muy curioso tu comentario.

Elisa muy bonita la ilustración que has incorporado, y el nano muy bueno, la catástrofe que significa un seísmo aquí la suavizas al imaginar a la isla retorciéndose de risa por las cosquillas.

Un abrazo.

Andrea Vinci dijo...

Bonito micro y precioso cuadro, seguramente inspirador...

Jerónimo (J.Galán) dijo...

Esperemos que solo sean cosquillas y que no empiece a destruir su virginidad,como suelen hacer los hombres con las islas.

Interesante micro.

Saludos.

El Eskimal dijo...

Se estremece, como cualquier ser vivo, ante lo desconocido, ante la primera vez y cuando su forma de vida cambia, de ser una isla virgen a un lugar para vivir.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Cómo debió sucederle a la virginal luna, cuando los astronautas pusieron por primera vez sus pies en su superficie. Buen microrrelato. Saludos. carlos

Luna Roi dijo...

Somos islas de pieles muy, muy receptivas...

Paloma Hidalgo dijo...

Pobrecita, no sabe de lo que son capaces los hombres. Me gustó mucho

Saludos

Marinel dijo...

Hola, vi tus comentarios en el blog de Luis Antonio, he visto tu avatar enfurruñado y me ha hecho mucha gracia,así que me he dicho:
Voy a conocer a este Doctor en su consulta.
Me han gustado tus blogs y esta entrada en especial,por aquello de la isla.
Siempre digo que las personas somos un archipiélago de islas en cuyas orillas se adentran náufrag@s haciéndonos cosquillas de una u otra forma.
Comprenderás que me he sentido identificadísima.
Un beso.

Scarlet2807 dijo...

Me encantó el cuadro y el micro relato, genial...
Besitos en el alma
Scarlet2807

menteinvisible dijo...

cuando se acaba el cuento la piel de naufrago,ya no es tan virginal.
saludos

El Microrrelatista dijo...

Dios mío, que bueeeeeeeeeeeeno.
Buenísimo este micro, Elisa. Felicidades.
Besos admirados.

Nicolás Jarque dijo...

Elisa, este micro me suena mucho, mucho, pero mucho. Mucha suerte en el concurso y a cantar una buena pieza.

Un abrazo.

Hector Ugalde dijo...

Maravilloso texto y extraordinaria idea :]
¡Sí pudiésemos tener el recuerdo de las primeras cosquillas! :]

Lucas Fulgi dijo...

Que interesante estos cambios de perspectiva. Y así y todo me sigue dando pena el naufrago.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.