Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 20 de julio de 2012

Regañinas desde el otro lado


Mientras en la habitación contigua mi hija se reúne con sus amigas yo veo la televisión y para mi sorpresa se suceden las imágenes de mi vida a cámara rápida: la comunión en la cantina del instituto, mi graduación de la facultad en el salón de convite de mi boda, el nacimiento de Paula con la jura de bandera del pequeño, la visita del médico que me ha detectado piedras en el riñón con un mensaje de mi fallecida esposa: “Controla a tu hija que  vuelve a molestarnos con sus jueguecitos de Ouija”.  

4 comentarios:

Yashira dijo...

Bien Nicolás, jaja, me temo que de ésta si que va a ser difícil librarse, porque cuando la esposa regaña, con hacer oídos sordos... Pero claro, si viene de la otra parte igual es más complicado, me encantó la parte de la hija molestando con sus jueguecitos.

Saludos Nico. Y un abrazo.

Rosa dijo...

Jajajaj ya ha tenido que molestar la hija para que la madre vuelva de su retiro en la otra vida.

Besos desde el aire

Andrea Vinci dijo...

¡Muy divertido!!!

Juanito dijo...

¡Excelente!
Divertido, pero también terrorífico.
Me gustó mucho.
Saludos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.