Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 21 de julio de 2012

INSTANTÁNEA.

Morgana y Maximino se amaban intensamente, y en un año que llevaban juntos como matrimonio tanto en el amor como en la fotografía profesional, habían tapizado los muros de su egoteca con sus fotos  en compañía de todo mundo. Toreros, artistas,gente famosa, gondoleros en Venecia y hasta notorios criminales que habían retratado en reportajes; formaban el diverso mosaico sociológico de sus recuerdos juntos. Se sentían arropados de inmortalidad a través de la compañía de tantos que la habían alcanzado.
Un domingo se levantaron tarde después de una noche de fiesta y amor y ella se metió a la ducha y él fué a preparar un café recién molido para sacarlos de la resaca y regresarlos a la feliz conciencia del día de descanso.
Al salir ella del baño lo vió en la terraza con la cámara de video montada en el tripié.
----¿ Estás grabando algo.?--- preguntó.
----Sí, a nosotros. Ven conmigo a ésta película.---
---¿ Ah sí, y de que trata la película.? ----
----De amor. Del gran amor de Morgana y Maximino.---
----Bueno, me seco el pelo y regreso.----
----No. No lo seques. Es la escena del beso y tiene que ser con el pelo mojado.---
Se besaron y él la abrazó con ternura y ella correspondió.
De repente él cayó arrodillado.
---¿ Te pasa algo Max.?---
---Podría decirse que sí. Me pasa algo muy intenso. Ayúdame a ponerme de pié, tengo algo que decir a cámara. Eso. Adiós amigos televidentes. Me despido de todo mundo por éste medio y también de mi querida Morgana.  En éste video verán que grabé un crimen que cometió el vecino de enfrente, y se vé como advierte que lo tenía en cuadro y me disparó con un rifle. Lo que él no esperaba al herirme de muerte,
es que yo me arrastrara y me desquitara con un flechazo que le atravesó el cuello cuando pretendía huir, o quizás venir acá por mi cámara. Adiós mi amor, vende éste documento en una fortuna Aaargghhh, carajo, yo no quería morir.---

Fue lo último que dijo.

7 comentarios:

Ángel-Isidro dijo...

Gracias Carlos de la parra por tu
bien cuidada imaginación cargada de
historias relatos y otrs plenitudes
de intelecto culto. Un placer y mi
¡¡henhorabuena!!
Uncordial saludo, nos vemos...
Ángel-Isidro.

http://elblogdeunpoeta.blogspot.com/

Jose dijo...

"fue lo último que dijo"... hace quedar petrificado frente al monitor
Buen relato, un saludo

José (@arena_infinita)

Dr.Krapp dijo...

Si para algunos pueblos primitivos un retrato es una forma de robarles el alma ¿qué se podría decir de nuestra propia alma en esta especie de perpetua exposición a la imagen que vivimos en esta sociedad nuestra del siglo XXI?
Sin alma, desalamados, vagamos como fantasmas erráticos en un mundo que no entendemos.

RECOMENZAR dijo...

que bien que escribes me ha encantado encontrarte

Amapola Azzul dijo...

Pues a mi me ha encantado el relato.

Tiene su punto dramático.

Enhorabuena por esa imaginación.

Felicidades.

Un abrazo.

Juanito dijo...

Me gustó.
Saludos.

Zunilda Moreno dijo...

Genial Carlos. Una acidez acostumbrada con un tach de ese humor tuyo gris o negro propio de ese gran escritor que aún duerme en ti. Un abrazo amigo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.