Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 25 de julio de 2012

EL ALCOHOLIMETRO




Lo mira sonriente... !ya no habrá disculpa!
No le podrá mentir más.
Eso de llegar a las tantas de la noche oliendo a alcohol y negándole que es cierto... que se piensa que es tonta, !que la parieron ayer!
Le costó huir de la poli de tráfico, eso si.
Que la mandaron parar para soplar y ella, al ver el invento !Genial!
Sacó boquilla, cogió aparato y aceleró sin pensarlo más.
Se quedaron con la boca abierta y cuando reaccionaron ya ella se había metido por aquellos caminos de tierra donde solo los nativos sabían que existían y por donde salían..., que ella era muy lista  !se lo decía su madre!
Ahora espera impaciente la llegada del almendruco... que sí, que le verá la cara cuando ya no pueda mentirla más, que sí, que le vería la cara !Ja!

8 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Genial con foto y todo.
Gran relato y destaca la brillantez de la protagonista aplicando un método científico.

Laira dijo...

Una mujer con dos ovarios bien puestos, ese ya no se escapa...y le verá la cara...por supuesto.
Es genial, y la foto tremenda. Yo soy policía y tengo que pararla y me lo pienso dos veces.
Besos.

Jorge Ampuero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge Ampuero dijo...

Creo que el microrelato es todo un arte de reducir a palabras esenciales lo que queremos decir sin dejar de lado las referencias y recursos de fondo que grafiquen mejor la historia a contar.

Saludos.

Carmela dijo...

Carlos, mestre, es que yo soy un caso eh? jajajaja.
Gracias por tu comentario

Carmela dijo...

Laira jajajaja yo también me lo pensaría seguro.
Un biquiño

Carmela dijo...

Jorge, pues gracias amigo.
Bicos grandotes.

Amapola Azzul dijo...

Me habeis sacado una sonrisa, con el relato, muy bueno.

Buena la cara que se le pondría ¡¡

besos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.