Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 2 de junio de 2011

CONTACTO


             La amargura le trepó desde la boca del estómago para enredarse en su corazón y bombear tristeza al resto del cuerpo. Decidió recurrir a sus mil quinientos trece amigos para mitigar su dolor. Compartió con ellos su estado, en un alarde de sinceridad. Las siguientes dos horas le colmaron con decenas de ánimos, besos, abrazos y algún que otro desafortunado “Me gusta”.

             Se sintió tan solo que apagó el portátil y abrazó, con fuerza, a su gato.


Pedro Alonso

MICROCUENTOS (y otras historias)

10 comentarios:

Rosa dijo...

Me quedaste sin palabras!!!
Describes magistralmente esta soledad que se siente... a veces.
Saludos desde el aire

montse dijo...

Por lo menos está solo realmente. Estar solo en multitud es cien veces peor e inhibe a la hora de buscar al gato. Buenísimo. Ya lo había visto antes pero no sé dónde.

Luisa Hurtado González dijo...

Espero que el gato no le arañase, de verdad que espero que no.

Sandra Montelpare dijo...

La primera oración del micro es un nano alucinanteeeee!!!! Me encantó, Pedro!!

carlos de la parra dijo...

Genial.
Retrataste al codependiente virtual.

Abedul dijo...

Cada vez me convence más el microrelato...se puede decir tasnto condensando las palabras!!!!hasta la i9magen del gato, arisco e independiente tiene "mensaje" en
el cuento.....la soledad dosifi-
cada y el encuentro consigomismo en silencio, es el auténtico refugio del ser humano....

Yun Rodríguez dijo...

Muy bueno el primer enunciado. Saludos.

Galatea dijo...

A veces nos sentimos demasiado solos aun completamente rodeados de gente.
Genial entrada.
Un saludo.

Dr.Krapp dijo...

Exquisito y turbador.

Patricia Nasello dijo...

Realidad dura de roer, por eso es que masticamos y masticamos y nunca se acaba.

Bravo Pedro

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.