Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 1 de junio de 2011

Manjar

 Moon, de Moon-artifice

Un hambre antigua, que les hinchaba la panza y les hacía los ojos redondos y enormes, los impulsó a seguir la escala luminosa y a subir a la luna cogidos de la mano. A falta de cuchara, los dos chiquillos arrancaron con sus puños menudos grandes trozos de pulpa dulce y blanca. Comieron hasta hartarse, dejando en la superficie del globo unos huecos profundos, como cicatrices sombrías. A la mañana la madre los encontró muertos, a orillas de la playa, con una sonrisa satisfecha y las mejillas churreteadas de zumo de plata.

7 comentarios:

Mixha Zizek dijo...

Triste y tierna tu historia, me gusta :)

Patricia Nasello dijo...

Extraordinario, Elisa.
No es mi costumbre poner nota como el blog lo sugiere (creo que nadie es quien para calificar a un creador) pero no encuentro mejor modo de expresar lo que siento

Rosa dijo...

Precioso!!!
Me ha encantado. Gracias.

Saludos desde el aire.

Sandra Montelpare dijo...

triste pero sumamente poético! me encantó!!!

Luisa Hurtado González dijo...

¿Por qué ha de acabar tan mal? ¿Qué tiene de malo comerse la luna? Y que bien contado y qué triste!!

Elisa dijo...

Gracias, Mixha, Patricia, Rosa, Sandra.

Luisa, ¿es malo comerse la luna? ¿Sería que se empacharon? ¿Sería un sueño? Sólo sé que un final feliz sería demasiado reconfortante mientras hay tantos niños que pasan hambre.

Besos al póquer de chicas :).

montse dijo...

Agridulce, ese zumo de plata.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.