Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 7 de junio de 2011

José

Estaba ahí. Lo sentía. Sentía su aguda y tierna mirada sobre mi espalda. El salón estaba en penumbras, especialmente producido para encuentros de amor. Por esa razón había concurrido tantas noches en su busca, y lo seguiría haciendo hasta que algún día aceptara otra compañía distinta a la de José. Luego de beber una copa de cognac seguía la misma rutina: me daba vueltas, mirando hacia atrás, y  la densa soledad del lugar, a pesar de la gente que pululaba en él, terminaba por abrumarme y me marchaba. Ofrecían acompañarme, pero yo no aceptaba.
Al otro día regresaba enfundada en el deseo de sentirlo tras de mí, mirándome, cuidándome, como sin con eso, pudiera resucitarlo. 

10 comentarios:

Rosa dijo...

Cuanto anhelo en este micro. Se nota la presencia del que falta.
Me ha gustado.
Saludos desde el aire

Sucede dijo...

Muy bueno, esas pérdidas que no nos abandonan jamás.
Tremendo micro!!
Un abrazo!!

Galatea dijo...

Que buen relato...
Nos aferramos al ser querido con tanta devoción que no somos capaces de resucitarnos ni a nosotros mismos.

Genial Millz M

Un saludo.

Folhetim Cultural dijo...

Olá passando em seu blog e aproveito para divulgar o meu que se chama Folhetim Cultural. Todos os dias da semana noticiário cultural e nos sábados.
7 da manhã: No café da manhã com poesia
9 da manhã: Palpiteca
11 da manhã: Devaneios do Ranzinza por Roberto Prado
15 horas: Charge de alexandre Costa
17 horas: Chá das 5
19 horas: Charge de Fernando Ferrari
21 horas: A crônica nossa de cada dia por Fernando Ferrari

endereço: informativofolhetimcultural.blogspot.com

Conto com sua visita! Até lá

carlos de la parra dijo...

Cada muertecito tiene el destello intenso de su partida y los recuerdos que se haya ganado.
Como dice la canción : "Hay muertos que no hacen ruido..."

Yun Rodríguez dijo...

Saludos, la historia me agradó, sin embargo me confundí más de una vez con el "probable" sujeto de los verbos, no sabía quién realizaba la acción ni su género tampoco. Tuve que leerlo dos veces y media ¿fue cosa mía?

Jorge Solana dijo...

Me gustó mucho... En alguna parecida me he visto... Hace dos días colgué en mi blog un pequeño corto que habla de la búsqueda final del amor... Saludos desde Blogrópila

Tonet dijo...

Faqntástico¡ El apego no es bueno pero es que a veces es todo cuanto tenemos....

Un abrazo

Millz dijo...

Gracias compañeros por vuestros comentarios.Un abrazo a todos.

Millz dijo...

Yun, tal vez te cueste leer mi forma de escribir. Pero el que no está es José y la que narra es Ella, que lo perdió. Hay una señal en el verbo "enfundada". Gracias por tu participación y comentario. Un abrazo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.