Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 11 de junio de 2011

Amigos


Tanto tiempo pasaba con sus “nuevos amigos” que, desde que conoció al primero, fue descuidando, sin darse cuenta, todo lo demás. Era el bicho raro, el loco, el excéntrico, el solitario… el “colgao”.
No tuvo tiempo para fiestas familiares. Se alejó de bodas y cumpleaños, no le importaban los banquetes, ni qué decir de las comuniones, huía de los bautizos… Ningún evento era tan importante como para cambiar a uno, por los otros.
¡Ay, sus amigos!... lo único importante en su vida… Con ellos volaba, sonreía, aprendía, compartía todo el tiempo, discutía, viajaba y se dormía.
Cuando enfermó apenas un par de ellos le acompañaron.

El día de su entierro ni uno solo acudió a despedir a ese joven introvertido, con el que tantos ratos habían pasado.

... Sus libros lloraron al amigo en soledad.









7 comentarios:

Rosa dijo...

Cuando son necesarios es cuando descubrimos quienes son amigos de verdad...Y suelen ser pocos, muy pocos.
Saludos desde el aire.

carlos de la parra dijo...

Complicado arte es saber escoger a los amigos.
La familia, por muy diversa que nos sea hay que conservarla.
A todo lo que nos gusta debemos aprender a ponerle límite, de otra forma perdemos la libertad.

CYBRGHOST dijo...

Quizá lo llevó un poco al extremo.
No por haberlo visto venir el texto perdió fuerza. Me gustó.

Towanda dijo...

Rosa: Verdades como templos.
Un abrazo enorme.


Carlos: Todo en la debida medida, así sería perfecto.
Otro gran abrazo.


Cybrgosth: Los extremos no son buenos.
Otro abrazo de sábado.

Gracias a los tres.

Yun Rodríguez dijo...

Bonita narración, sin embargo la historia predecible. Estoy deacuerdo con Carlos sobre los límites y la libertad. Saludos.

Neuriwoman dijo...

Ahhhh...a mi me pasa lo mismo pero con los blogs. Incluso llego a tener sincronicidades con algunos de sus autores como a la hora de elegir fotos.

Esta es preciosa para ilustrar tu historia, de la que acabo de tener noticia en el blog amigo de Carlobito.

Aunque es la primera vez que te leo por aqui y no veas que bien escribes muchacha, da gusto leerte.

Mis respetos.

Towanda dijo...

Yun: Saludos también para ti y gracias.

Neuri: ¿Tú por aquí?... La sincronicidad entre los autores bloggeros es impresionante. Cuando vi la foto en tu espacio me quedé muerta.

Muchas gracias siempre por tus palabras y ánimos.
Un super abrazo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.