Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 6 de junio de 2011

Universos paralelos



En un instante, con el simple roce de un dedo, un universo se rompe. La perfección redonda y transparente estalla en miles, millones de gotas brillantes que se expanden y transforman. Ese universo está dentro de otro en el que la vida continúa, ajeno a la destrucción que ocurre en sus esquinas. Morki sabe que, en un abrir y cerrar de ojos, la vida y lo no vida se crean y se destruyen, aquí, allí y en el más allá. Con un telescopio interuniversal, Morki contempla la explosión del universo, el fin de una belleza efímera, la transformación de un cosmos en un microcosmos. No sabe lo que es una pompa de jabón, nunca ha visto un niño, sólo es un experto en universos paralelos. Se le ha hecho un nudo en el estómago o en lo que sea que tiene dentro de sí y que se encoge cuando ve algo que le emociona. No sabe que enseguida, otra bola redonda surgirá y un niño la volverá a explotar. Cierra su telescopio, inquieto. La luna entonces se asoma con timidez en nuestro universo, con la certeza de que él ya no puede verla. 

2 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Me gusta muchísimo ésta confluencia que se gesta en tu cuento que contiene miradas dentro de paralelismos hacia la constante dinámica de los universos y el espacio.
Si supiéramos que permanecer totalmente quietos en la pureza vasta del infinito, tanta quietud nos encaminaría a la paz universal y el nuevo orden que tanto ha que venimos añorando.
Pidan a la masa de la nueva revolución que se gesta en España que haga ésto todos enfocados en un trance de paz y van a generar tanta que se impondrán a las desgastadas fuerzas de poder que ya no funcionan pues actúan contra la mente colectiva.
Si Gandhi logró echar a los ingleses con un mínimo de sangre, ha llegado el tiempo de España de liderar el nuevo comienzo.

Puri dijo...

Carlos, me sorprende hasta donde has llegado al leer este micro. Yo también creo que la paz puede conseguir mucho más que la fuerza y la guerra. La revolución pacífica se impondrá

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.