Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 25 de junio de 2011

Dejadme en paz...


Estaba harta de oír voces en su interior pero no podía decírselo a nadie porque ¿quién iba a creerla? Quería que esos sonidos salieran de su cabeza y por fin poder descansar en paz.
Tenía que hacer algo con qué conseguir silencio y reposo…
De nuevo, una vez más, esas voces que le llamaban.

Cerró los ojos dejándose llevar por el eco de las palabras; siguiéndolo con la mente; atravesando verjas, edificios, árboles, paredes… tan rápido como el sonido y sin tiempo de otear el paisaje. Cada vez, las voces más y más cerca.
Una habitación muy oscura, apenas iluminada por una vela, cerrada por una gran puerta y, al otro lado, seis personas siguiendo los movimientos de un vaso, con el dedo índice de sus manos…


-¿Estás ahí?... ¿Quieres mandarnos una señal de tu presencia?... ¡Manifiéstate!...
La vela, que alumbraba la estancia, se apagó de golpe emitiendo un silbido, rompiendo la magia del momento y una voz de ultratumba resonó en la estancia…
-¡¡¡Dejadme descansar en paz!!!...
A continuación una exhalación de aire helado cayó sobre las cabezas de los presentes…
En ese momento, las voces cesaron y pudo acomodarse nuevamente en su cajita de roble donde, ahora sí, comenzaría su sueño eterno…
...Hmmm... Silencio, ¡esto es vida!...


 Towanda

5 comentarios:

Towanda dijo...

Deberes domésticos me obligan a ausentarme por un tiempecito, por lo que es el momento de desearos a tod@s un feliz verano...
Sed felices y ¡nos vemos a la vuelta!.

Abrazos fuertes y agradecimientos anticipados a los que os paséis por este post.

Rosa dijo...

Towanda. Pasalo fenomenal y vueve pronto, ya echo de menos tus historias!!!

Los muertos quieren descansar en paz...

Besos desde el aire.

carlos de la parra dijo...

Maravilloso.
Y encima creas conciencia de que el muerto si deseara que lo anduviesen despertando ya andaría por ahí.
Se vive un rato, ¿Acaso se muere para siempre?

Lobo dijo...

este es el actor que murió no?

aikatherine dijo...

kiitos, mielenkiintoista.. mutta ehkä henki haluaakin sanoa aina jotakin tärkeää, tämä on elämää

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.