Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 16 de junio de 2011

Martes y jueves de cinco a seis

Toca jotas, ayer sevillanas. Ya me sé todo el repertorio de música popular. Al principio me resultaba curiosa, diferente a la de mi país. Luego me harté y decidí contrarrestar. Encontré un disco de ritmos nigerianos y cuando empezaban lo ponía a todo trapo. Allí nunca me gustó mucho la música, pero con tal de no soportar los pasodobles… Un día subió un viejito del salón del Imserso. Creía que venía a quejarse. Pero me dijo que la subiera, que no la oían bien. Hoy toca jotas, pero mañana es martes y la clase de danza africana la imparto yo.


(Saludos a depropio. Lo intenté pero no pudo ser)

Palabras preci(o)sas

6 comentarios:

Rosa dijo...

Lo mejor...Diversificar.

Saludos desde el aire

Gala(tea) dijo...

Buen post... los viejitos son felices con tal de romper la monotonia...
Hiciste bien en cambiarles la rutina.. así diversifican...

Un saludo.

Yun Rodríguez dijo...

Yo sigo preguntando qué significa "Toca jotas" porque ustedes lo usan en diferentes contextos y no le entiendo, ¡no es justo! Alguien explíqueme por favor.

carlos de la parra dijo...

Contestando al comentario anterior, jotas son ritmos musicales originarios de Aragón, España.
La música siempre es bienvenida en algún lugar donde no nos hayan hartado con la repetición, y claro considerando calidades.
Y hay gustos tan variados.
Muy hermosos y exóticos me suenan los ritmos del África y del Oriente, el otro día escuché música China con influencia de blues. Una fusión maravillosa.
Y que me perdonen muchos, pero a la fecha no soporto ésas danzas folkloristas de España y Europa central donde pegan saltitos.
Cada quien.

Cybrghost dijo...

Los yayos son mucho más receptivos de lo que la gente cree.

Sara NY dijo...

Rosa, tienes razón. Renovarse o morir como se suele decir.

Galatea, sí, los viejitos se entretienen y el otro de paso se saca unas pelillas. Lo que viene a ser una simbiosis urbana y moderna.

Yun, como ya te han explicado, las jotas son un baile regional de España, principalmente de Aragón (aunque también hay jotas en otras regiones)como las sevillanas o la sardana. La frase inicial la saqué del concurso Relatos en Cadena.

Carlos: gracias por colaborar en la explicación.

Cybrghost, así es. Solemos pecar de soberbia "juvenil" y nos olvidamos que ellos fueron cocineros antes que frailes.

A todos besitos fuertes y muchas gracias por deteneros a leerme.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.