Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 2 de agosto de 2012

Desnuda


Quisiera que dejaras de mirarme así, pero supongo que te es muy difícil. Llevas más de media hora intentando dirigir tu atención a la profesora, a los compañeros o por lo menos a la música que estás escuchando en el mp3 que has camuflado en tu camisa, pero sé que se te hace imposible. Aunque quieras no puedes dejar de mirarme. Mueves los labios en un intento de simular que murmuras la letra de la canción que oyes, pero estoy segura de que ni siquiera sabes lo que está sonando. Quieras o no, tu atención la tengo yo.
La profesora se vuelve hacia la clase y con un gesto enfadado silencia los susurros que empiezan a dominar el aula. Apenas se gira hacia la pizarra, estos cobran intensidad y llegan a su punto máximo. Ahora más que nunca se te hace difícil no posar tu mirada en mí… ¡Dios, cuando terminará esto! 
-¿Podrían explicarme cuál es la gracia? – pregunta la profesora y yo deseo más hacerme invisible.
Una carcajada se deja oír en el fondo de la clase y es el inicio del fin. Durante los cinco minutos siguientes todo el mundo (excepto la profesora, tú y yo) cede a un frenético ataque de risa. Ahora ya no puedes disimular. Me miras directamente y sin reparo haciendo un último esfuerzo por no ceder, pero finalmente las únicas personas serias de la clase terminamos siendo la profesora y yo. Ella por que fue la de la brillante idea (y quizá también por que esta parada a mi lado y no puede verme a plenitud) y yo por que fui la estúpida que permitió que le colocaran del cuello una lámina del sistema reproductor femenino con el dibujo de las formas de una mujer (desde el cuello hasta la rodilla) perfectamente ilustradas. 
¡Incluso tú te ríes de lo sugerentemente ridícula que me veo! ¡¡¡Me quiero morir!!! 

Autora: Mari Carmen Torres Fanola

6 comentarios:

marymaria dijo...

Ya estoy por aquí! muchas gracias por eso. Pero debo confesar que la imagen no me agrada. El titulo es "desnuda" pero no en ese sentido =S

De todos modos gracias por publicar mi texto.

RECOMENZAR dijo...

Muy interesante tu forma de ver las cosas
un beso

peyote dijo...

Recordé las clases piscología , nuestra profesora era tema de lujuria del colegio.
Buen ritmo.
Saludos.
Viaje [x] la colgadera

carlos de la parra dijo...

Ilustra un rito de formación y como debemos evitar ser voluntarios dentro de un grupo para ahorrarnos ser blanco del ridículo.
Y al igual que peyote recuerdo que las maestras eran las encarnaciones de las diosas sexuales; bueno algunas, otras formaban las filas de posibles personajes de film de horror.

mariorasero@hotmail.com dijo...

jAJAJAJA!!!!Sorprendente final, como todo buen microrelato. Muy bueno.

Juanito dijo...

¡Qué buen final!
Felicitaciones a si autora, un texto muy atrapante.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.