Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 19 de agosto de 2012

No siempre...


No siempre la princesa despierta con un beso de amor. 
No siempre los sapos se convierten en príncipes después de un beso. 
No siempre los espejos son mágicos. 
No siempre el villano se ve malvado. 
No siempre la princesa es la más bella de todo el reino. 
No siempre Caperucita escapa del lobo. 
No siempre la lámpara tendrá un genio dentro. 
No siempre habrá un hilo que nos saque del laberinto. 
No siempre aparecerá el Hada Madrina. 
No siempre comenzaremos a cantar y se nos olvidarán nuestros problemas. 
No siempre el príncipe reconoce a Cenicienta sólo con probarle una zapatilla.
No siempre los espejos nos dirán lo que queremos. 
No siempre encontraremos el camino a casa. 
No siempre una bella nos quitará lo bestia. 
No siempre una moneda en la fuente cumplirá nuestros deseos. 
No siempre unas palabras mágicas resolverán nuestros problemas. 
No siempre es bueno que se rompa el encanto. 
No siempre hay que vencer al dragón. 
No siempre una canción nos alegrará el día. 
No siempre tendremos a nuestro lado quien nos guíe. 
No siempre habrá una olla de oro al final del arcoiris. 
No siempre el destino será lo que deseamos. 
No siempre el sueño durará tanto. 
No siempre el ave Fénix renacerá de sus cenizas. 
No siempre escucharemos la voz de nuestra conciencia. 
No siempre el débil triunfará sobre el más fuerte. 
No siempre una melodía nos traerá recuerdos. 
No siempre nuestro niño interior no querrá crecer. 
No siempre el amor será suficiente. 
No siempre cuando despertemos el dinosaurio seguirá allí. 
No siempre el sonido de la música será nuestro refugio. 
No siempre el príncipe es valiente. 
No siempre caminaremos bailando por el camino amarillo. 
No siempre vivimos un cuento de hadas. 
No siempre viviremos felices para siempre... 
Pero no importa... 
porque no siempre continuará siendo no siempre. 

2 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Llegaste a la cumbre de la desmitificación.
Bien hecho para que no nos prometan un futuro cielo a cambio de aceptar un infierno presente.

Yunuén Rodríguez dijo...

Me pareció un final perfecto. El texto me causa indecisión porque la mitad de las afirmaciones podrían desaparecer y no las extrañaré, pero las restantes son memorables, ingeniosas y muy significativas.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.