Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 10 de agosto de 2012

Vida evaporada

Hay restos de pasión en sus ojos, se vislumbra en sus pupilas encendidas. Sin embargo apaga ese fuego con un soplo de vida evaporada, desvanecida, enferma por no vivir intensamente. Algo se mueve aún en su interior, zigzaguea intentando ascender, pero al final se bloquea. Inmóvil temblequea su miedo, esperando otra oportunidad que no llega, soñando otro mundo sin tedio donde la felicidad no dependa de él. Se sienta a la mesa y su madre, como cada noche durante cuarenta años, le sirve la cena.


La fotografía es obra de Luis Cabrera Aizpuru: ALMA DE CORMORÁN: FOTO-RELATOS


16 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

No sé qué ha sido primero si la foto o el texto, supongo que la foto; sea como fuera, casan a la perfección la una con el otro.
Si la foto ha sido lo primero, el mérito es tuyo, Sara.
Un beso

Sara Lew dijo...

Tengo que decirte, Luisa, que lo primero ha sido el texto. Y que aquí el gran mérito lo tiene Luis, el fotógrafo, que ha sabido recrear a la perfección la historia que cuento en el micro.
Un abrazo.

Jon Igual dijo...

Transmites esa sensación de tedio a la perfección. Muy bien escrito, un saludo.

Laira dijo...

Joder que triste, alguna noche vomitará sobre el pato que su madre le sirve. Dejando encima de la cena todos sus sentimientos apagados y el deseo de un cambio.
Así, empezará a ser feliz.
1 beso.

Arturo dijo...

Sara:
Has escrito un relato maravilloso, donde plasmas la realidad de demasiados solterones.
Son los pichones que no alzaron vuelo en su momento y que ahora les costará hacerlo con naturalidad.
Sin dudas que algo les falta a su personalidad, para que obren de ese modo.
Saludos muy cordiales.

Humberto Dib dijo...

No sé dónde comentar... ya sé, aquí te saludo y en tu blog comento.
Besos.

Germán Hernández dijo...

Un texto sutil y delicado. Entre líneas se siente ese reproche hacia ese machismo falto de compromiso.

Saludos!

Juanito dijo...

Me gustó mucho, muy bueno.
Saludos.

Cybrghost dijo...

Quizá cambie el día que se convenza de que su felicidad depende de él.

carlos de la parra dijo...

Perfecto retrato de un caso de debilitación de personalidad por medio del sometimiento de una mater terribilis.
La interpretación de tu cuento en la foto es adecuada, pero el contenido de tu texto es poseedor de profundas facetas que asoman en un fondo sofocante al mostrar ésta media vida.
Me quedo escalofriado y conmovido.
Bravo.

Sara Lew dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.
Abrazos.

Yashira dijo...

Tanto la foto como el texto te hacen pensar y mucho, creo que todos conocemos casos de este tipo, personas que han postergado su vida para no sé cuando, y al querer alzar el vuelo, se encuentran sin fuerzas, sin ganas. Media vida transcurrió en un suspiro y no la vivieron.

Felicitaciones tanto a Sara como a Luís, muy lograda la compenetración.

MARTA ALICIA PEREYRA BUFFAZ dijo...

La vida está empapada de tedio. La cuestión es salir de ese círculo vicioso... ¡No es fácil!

Muchos dictadores han canalizado esa falta de futuro con utopías ausentes de libertad.

Interesante y para reflexionar tu cuentito.

Laura dijo...

Sara, si primero fue el texto, y luego la foto ¡óle! y ¡óle!. Fantástica la combinación y perfecta la elección de tus palabras para una vida que se evapora con el tedio de una felicidad de la que el protagonista se siente responsable.

Un abrazo reflexivo.

Elysa dijo...

Buena combinación de texto e imagen. Transmiten con fuerza esa vida evaporada.

Besitos

Caro Orozco dijo...

Hasta que un día estalla!!! ... el personaje me dibujo el recuerdo del libro "Satanas" de Mario Mendoza con el profesor de Ingles... esas aguas mansas son...

recomendado si no lo has leído... te llenara de matices la imaginación.

saludos :)

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.