Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 9 de agosto de 2012

Adopción


La luz le descubrió la tragedia encerrada en aquel oscuro desván.
Pequeñas. Tiznadas de gris olvido y marrón desidia. 
Yacían desparramadas en los huecos existentes entre los objetos allí abandonados.
Algunas emitían un llanto casi inaudible.
Otras respiraban con una dificultad penosa de contemplar, hinchando apenas sus ángulos.
La determinación le impulsó a tomar papel y pluma.
Empezó por limpiarlas.
Acto seguido las alimentó con una bella historia y las vistió de blanco y negro.
Por último, salió de aquel almacén de tristezas llevándolas consigo.

5 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Me resulta indefinido.
No aclara que tragedias, de que se trata, en que consistió la limpieza, ni la bella historia, habla de algo que deja en duda su magnitud, sus hechos, su intensidad, o gravedad o todo lo contario.
Jamás supe que ocurrió en éste relato.
Estoy seguro que un qué pasó, como, quien, cuando y porqué pondría ésto en claro.
Hasta ahora solo se donde.
En el desván

Lucas Fulgi dijo...

Muy lindo.

Germán Hernández dijo...

Curiosamente, y al contrario de don Carlos de la Parra, yo no tengo problemas con este microrrelato.

Creo que como lector, asumo mi compromiso de llenar los espacios en blanco y ser parte del proceso creativo.

Saludos!

Princesa Gitana dijo...

Estupendo relato, Nicolás, un placer descubrir tus letras, te sigo ya mismo.

Un beso, estás invitado a pasarte por mi blog.

Besos gitanos

Cybrghost dijo...

Muy poético y a mi personalmente me gusta que no cuenta nada, sólo insinúa que hay una historia e invita a imaginar todo el resto.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.