Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 14 de marzo de 2012

Al filo del ojo

Cómo es que todo mi ser ha quedado aquí, replegado en un solo ojo. Sí, este ojo que ahora me contiene. Y, mientras mis pensamientos fluyen como miradas condenadas, me atraviesa el terrible presentimiento de lo que se avecina; claro que, no me atraviesa el pecho, pues este, con todo lo demás, está ausente. Este ojo, al que me veo reducido, contempla, como aquel hombre se abalanza sobre mi cuerpo, terminando de ultimarlo, destrozándolo poco a poco. Este ojo que por alguna razón…, ¿razón? ¿Acaso puede haber razón en este protervo incidente? Lo contempla, sujeto a una fascinación que escapa a todo entendimiento. Atiende a cada detalle, hasta el último momento. Aquel hombre, antes de sepultar mis restos, me abraza con su mano, y me arranca, es casi una caricia. El dolor ha quedado sepultado. Alcanzó a ver como el día muere, para terminar al filo de la noche, como una pieza más entre una colección de miembros mutilados.

Autora: Marian Alefes Silva

Blog: Señalamiento

2 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Triste mirada a la violencia que sólo trae muerte. Lamentablemente gente con éstas prácticas , es raro que lean.

Laira dijo...

Deja un mal sabor de boca, si lo piensas y masticas con calma llego a imaginarme siendo un ojo, mi ojo, viendo como mi asesino me mutila y arranca la vida, sin nada que hacer más que verme morir.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.