Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 16 de marzo de 2012

La última fecha

Mi fascinación por las fechas me acompaña desde niño. Llevo días obsesionado por saber la de mi muerte, y la hora, la hora exacta, todos sabemos la de nuestro nacimiento, ¿y la de nuestra muerte?, pienso en ello mientras espero el tren de mediodía; hoy se retrasa, aunque… ya viene, ¡ya viene! Noto las vibraciones de los raíles de las vías en mi espalda: es 11 de diciembre de 2011 y son las 16 horas 3 minutos y diecinue….


Autora: Yolanda Nava Miguélez

Blog: Mis historias

7 comentarios:

Yashira dijo...

Madre mía, es una auténtica obsesión conocer la hora de su muerte, y ante su imposibilidad, la provoca.

Tremendo relato Yolanda, felicitaciones,

Sandra Montelpare dijo...

Muy bueno, Yolanda!!! Felicitaciones!

El Eskimal dijo...

Es interesante saber que uno puede ser el propio oráculo, su propia anticipación y destino.

Paloma Hidalgo dijo...

Menuda obsesión, mortal de necesidad...
Buen final.

Saludos

Yolanda dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Abrazos.

carlos de la parra dijo...

Un espejo de la fragilidad que tenemos al ser víctima de nuestros errores.
La muerte debe tener su propio tiempo, es un territorio que sólo nos pertenece en lo especulativo.
El último gran misterio que a cada quien finalmente se le revelará, o no.

Mar Horno dijo...

Una obsesión te lleva hasta los límites más insospechados. Un micro excelente Yolanda. Por lo menos se ha salido con la suya, ya conoce la fecha. Un beso.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.