Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 6 de marzo de 2012

Instancias


Después de la última vez que me golpeó se lo llevaron y no lo he vuelto a ver.  Ya me siento más tranquila. Al menos se me va pasando el enojo. Estoy con los niños mientras juegan o hacen la tarea, los miro dormir… También los acompaño a la escuela y a la plaza…, a la par de mi suegra, claro, la pobre vieja, que desde que ocurrió aquello se ha mudado a la casa para atender a mis huérfanos.


10 comentarios:

Verónica dijo...

¡Excelente microrrelato! que pena que existan personas que maltratan a otras, y lleguen a estos extremos tan crueles.
Un saludo

carlos de la parra dijo...

Veo ésto como un eco al mensaje de cambio de actitud pasiva que muchas víctimas han tomado contra sus victimarios.
Ojalá y reciban fuerte claro el mensaje de "el que la hace, la paga" , y pongan el alto a tanta prepotencia.
Hace falta más Budismo, por favor.
Lean el Tao.
Ilumínense ya.

Yashira dijo...

Qué pena me ha dado darme cuenta de su muerte, al hablar de sus huérfanos, parecía que ella estaba recuperándose y no está, qué situacion más dura...

Me ha gustado mucho tu relato, tan real, tan actual, y denunciando tanta crueldad.

Saludos, Mónica,

fus dijo...

Intolerancia total a la agresiones de gènero.

un saludo

fus

Nicolás Jarque dijo...

Mónica, los relatos de violencia de genero siempre me sensibilizan y tú has logrado esconder el "secreto" del micro hasta el final, reservando la sorpresa.

Me gustó.

Un abrazo.

Mónica Ortelli dijo...

Verónica, Carlos, Yashira, Fus, Nicolas, gracias por sus opiniones ante un tema tan sensible. Comparto sus ideas. Este micro forma parte de una serie que escribí para una convocatoria en mi país (Argentina) ¡Basta!Cien escritoras en contra de la violencia de género. Al final, elegí otro para enviar. Reitero mi agradecimiento. Saludos cordiales a todos.

Torcuato dijo...

Felicidades, Mónica.
Micro perfecto.
Besos

Mónica Ortelli dijo...

Muchas gracias, Torcuato.

Yunuén Rodríguez dijo...

Agh, un micro para la colección de favoritos. Es maravillosamente corrosivo. Ni hablar, los machistas no nacen, se hacen.

Yunuén Rodríguez dijo...

Uf, lo tuve que compartir en mi twt

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.