Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 21 de marzo de 2012

ITV

Los ojos bien, un poco legañosos pero bueno. Dientes, faltan unos cuantos. Aliento, es suficiente. A ver los labios, vale. Sin bello sobre el labio superior. Sonría, sonría más, carcajada, carraspeo, cierre la boca. Bien, ahora diga una palabra con muchas vocales. Ahora diga una palabra aguda. Una esdrújula. Una llana. ¿No sabe lo que son? Repita. Camión. Esdrújula. Mañana. La llana está bien. Mueva el cuello, ¿no cruje? Coja aire, congestión bien. Sople fuerte. ¿Mariano me traes el martillo? Gracias. Ahora suba los hombros, tranquila. Bájelos, perfecto. Ahora tocaré la piel. Bien, no está mal. ¿Cuantos hijos ha tenido? Vale. Ahora el estómago. Haga fuerza como si estuviera en el baño. Como si hiciera pis con muchas ganas. Bien. Dese la vuelta. Va a notar unos pinchazos, levante la mano cuando los note mucho. Eso es. Eso es. Eso es. Lo hace muy bien. Ahora notará unos golpes. Lo mismo. Eso es. Eso es. Eso es. Vale. Ahora bájese la falda, no hace falta que se quite la ropa interior. Ya veo. ¿Por qué? Es frecuente sí. ¿Duele si le aprieto? Perfecto. Sin moverse del sitio dé uno saltos. No hace falta que sean muy altos, con un poco vale. Bien. Bien. La rodilla derecha suena un poco, la izquierda no está mal. A ver los músculos. Se nota que anda. Ahora los tobillos. ¿Toma algo para los líquidos? Bueno, la edad claro. Los pies. ¿Se corta usted las uñas? Entiendo, le ayudan un poco. Pues creo que ya está. Vístase. No se preocupe, hágalo sin prisa. Bien. Póngase estos auriculares. En el canal uno tiene música clásica y en el dos baladas de las de antes. ¿Oye algo? ¿No? Vale. Mariano trae al acompañante, es ese chico rubio con gafas que está ahí. Hola. ¿Usted es familiar o amigo? Familiar. Su hijo. Bueno pues su madre ha obtenido una puntuación insuficiente. La cara, el cuello, la espalda y las rodillas tienen demasiados fallos como para seguir circulando. ¿Qué opciones tiene? Si quiere la puede dejar aquí hasta que la homologuen el médico y el cirujano. ¿Si no lo hace? No puede. Para circular necesita pasar este control. Usted decide. ¿Qué no se lo esperaba? Lógico, a lo largo de del día tenemos más de un sorprendido. Es lo que hay. Si le digo mi opinión, por experiencia, yo la dejaría. Si se la lleva puede que se rompa en cualquier momento.

4 comentarios:

Paloma Hidalgo dijo...

¿Estaremos abocados a un futuro semejante? Espero que al menos no cobren la visita, como en las de coches, Y que sean más benévolos con los humos, sobre todo los malos, porque sino...

Un saludo

David Vivancos Allepuz dijo...

Un euro por receta y resolvemos todos estos problemas ;-) Buen texto.

Un abrazo,

D.

carlos de la parra dijo...

Has hecho un exposé de los íntimos sueños de la mafia médica.

Pilar dijo...

Genial comparación con la ITV. Muy ocurrente e imaginativo. Lástima que aunque pasemos la inspección a veces no podamos seguir circulando como los vehículos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.