Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 17 de junio de 2012

JIBARIZACIÓN


Una historia de trescientas páginas salió volando de manos de su autor...Llego a la tribu de los Jíbaros que lo atraparon, lo ataron y lo hirvieron en la olla. Lo aderezaron con especies, sal y pimienta. Cuándo terminó la cocción del tenedor del chef de la tribu colgaba un microrrelato.
Rosa M.

14 comentarios:

Cabopá dijo...

¡Qué bueno!
Con tantas especias seguro que salió el mejor micro de la tribu, menudo chef jibariano, seguro que era el mejor de su especie...
Besicos.

Manuel Rebollar Barro dijo...

Qué jodíos los jíbaros. Con toda lógica, potenciando eso de que el tamaño no importa.

Besos de gigante

Yashira dijo...

Qué bueno Rosa, cada página reducida probablemente a una palabra, imaginaba eso, 300 páginas por 300 palabras. Una buena forma de cocinar un micro.

Besitos hasta tu aire,

carlos de la parra dijo...

Desconozco la capacidad literaria de los jíbaros, sólo sabía de ellos que hacían reducción de cabezas humanas muy apreciadas para colgarlas en espejos retrovisores del auto en Nueva York.
Habría que leer el original y comparar.

Elysa dijo...

¡Ah, vale! Mira por donde me acabo de enterar como la nació el microrrelato. Muy listos los jíbaros.

Me encanta, Rosa.

Besitos

Cybrghost dijo...

¿Cómo se llama el plato? ¿literatura de Calidad en reducción de Celsius?

Luisa Hurtado González dijo...

Si, literatura de calidad en reducción de Celsius. Voto por eso

Rosa dijo...

Cabopá, Manuel, Yashira, Carlos, Elysa, Cybrg, Luisa gracias por vuestra lectura y comentarios.

Besos desde el aire

Laira dijo...

Microrrelato al plato, al gusto y petición del cliente...
seguro que estaría riquísimo.
Besos.

Rosa dijo...

Seguro que sí. Gracias Laira

Besos desde el aire

Patricia Nasello dijo...

Y ha de ser el micro más "rico" de la historia, esos indios no se equivocan!!!!

Un placer leerte, Rosa

Rosa dijo...

Gracias Patricia :)

Besos desde el aire

Yunuén Rodríguez dijo...

jajaja, ok. Está divertido, y eso que me dije que ya no me dejaría enganchar por escritos sobre escritores eh!

Oye la palabra jibarización es sabrosa, como que se antoja repetirla varias veces.

Rosa dijo...

Me alegra que te divierta Yunuén, ese era el propósito.

Besos desde el aire

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.