Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 26 de abril de 2011

Nocturno

Siempre que tocabas el nocturno de Chopin la casa se llenaba de moho, la humedad brotaba del parquet y  casi se la podía ver revoloteando en torno al piano, bamboleándose en cada apoyatura. Entonces los acordes removían el polvo y las telarañas se cimbraban, había que ver a los arácnidos asustados bajando por las paredes; y era primavera. Yo te esperaba todos los lunes tras la puerta, con los ojos bien abiertos, las manos bien extendidas, y cuando la puerta se abría cerraba los ojos y te dejaba pasar, me quedaba ahí hasta escuchar la primera nota. Después encontré a una mujer tan sola como yo y supe que tenía que escucharte tocar a Chopin, pero dejaste de venir y el musgo envuelve la casa y los arácnidos tejen despreocupados en tu piano. Quizá pensaste que me estaba enamorando.


Baizabal

7 comentarios:

Mixha Zizek dijo...

buen final , me gusto mucho tu relato, besos

Adivín Serafín dijo...

Quizás, quizás,...

Blogsaludos

Rosa dijo...

Si te paras un momento, el musgo te abriga como una manta, mientras escuchas de fondo el nocturno de Chopin.

MA dijo...

¡Ellos siempre tan cobardes!

Puck dijo...

Ese quizás duele tanto... me gustó mucho
saludillos

Puck dijo...

Ese quizás duele tanto... me gustó mucho
saludillos

Millz dijo...

¡Hermoso,Baizabal! Un amor en ciernes, después de la vida. Un gusto.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.