Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 31 de julio de 2010

Wurlington habla de la muerte como opción.

Mi querido Wurlington sufre de una lamentable incapacidad física para escribir. Posee, sin embargo, unas cualidades excepcionales de introspección así como una diáfana disposición para la comunicación. Ayer noche, tras discutir el triste caso de una joven que los dos conocemos, Wurlington llamó a la puerta de mis aposentos, me trajo recado de escribir y me dictó lo que sigue:

Bucle para un imbécil. Receta falsa para un falso suicida.
- Busque una buena excusa. Aprenda la diferencia entre causa y excusa. Busque una buena excusa.
- Piense en las consecuencias de lo que va a hacer. Existen suicidios limpios y sucios. Elija el suyo. Piense en quién le encontrará. Piense en qué quiere que vea. Un suicidio limpio puede ser recordado como una muerte silenciosa y delicada. Uno sucio da mucho trabajo y deja una profunda herida en la memoria del vivo. Tal vez sea lo que usted busca. Piense en las consecuencias de lo que va a hacer.
- Elija el método adecuado. Un suicidio implica la muerte del suicida. Si usted no muere, no se ha suicidado. Un intento de suicidio es un error. Si usted quiere morir, debe elegir un método infalible. Si lo que quiere es que piensen que usted quiere morir, usted no quiere suicidarse. No ha encontrado una buena excusa, no debería haber llegado a este punto de la receta; usted no puede leer esto. Busque una buena excusa.


Propílogo

7 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Excelente tésis la que aquí planteas.
Yo les diría a los considerantes de suicidio,que a menos de que se trate de una eutanasia necesaria para suspender un permanente estado de dolor,mejor vivan.
Cuando el suicidio se dá por razones depresivas,más que oir en su interior un grito de QUIERO MORIR,lo que grita es QUIERO MEJOR CALIDAD DE VIDA.
Entonces trabaje hacia ése fin.
Y si es por decepción amorosa,el error es total,pues está la persona mostrando una total codependencia,y por éso no le aman,para ser amado hay que quererse a uno mismo y ver por las mejoras en la propia persona y ésto
atraerá el amor,y por mucho sentimiento por alguien existen millones de reemplazos mejores.
Hay que vencer el apego.
Nadie somos indispensables.
Para que dejar una estela de dolor cuando vivimos en un mundo en el que hay tanto pendiente.

Propílogo dijo...

Este micro es un "mierda" y un "no sé". Pero es también un exabrupto necesario, una reflexión, un tirón de orejas...
Gracias, Carlos. Te leo.
P.

Anita Dinamita dijo...

Lo malo del suicidio, es que inevitablemente optas por no aprender tu lección en la vida, y tendrás que volver hasta que la aprendas.
Y lo de las excusas y las causas... pues creo que si quieres suicidarte porque quieres hacerlo y no por joder a otra persona, mejor que parezca un accidente.
Muy buena reflexión Carlos

Carmela dijo...

No sé dónde leí que el suicidio era la burla que se lo podía hacer a la muerte, adelantarse a ella.
No hay obligación a aprender lecciones. Cada uno es libre de querer vivir o no. Ahora si así se desea, no juzgaré por cobarde a quien lo haga.
Igual, sea la gente que le rodea que tampoco sepa ver a quien tiene al lado. El sufrimiento ajeno nos aleja de la gente, en vez de acercarnos a ella.
Yo conozco una aspirante a suicida, y fue aquella que se tumbó y esperó morir sin dar un paso.
No se mató, pero vivió muerta, hasta que un día despertó y dio un paso.
En ellos sigue :)

Dr.Krapp dijo...

Y sin embargo tienen su encanto los suicidas perezosos.

carlos de la parra dijo...

No creo que lo medular de ésto tenga que ver con que juzgue la gente,ya que dicho juicio resulta ambiguo y desautorizado,cuando no insensible.
Mi tésis es que si llegase a ser errónea ésta decisión,la muerte es un tanto permanente.
Por el contrario si se aplaza ésta decisión,el tiempo podría darle a la persona una razón para seguir adelante,y contribuír más con su vida,hay otras opciones extremas para salir de algo doloroso,emigrar,hacer cambios,consultar a un especialista,y muy sabio el caso de la señora que se tiró a morir,y al tiempo siguió.

Propílogo dijo...

Estoy contigo, Carlos. Lo que hace Wurlington es juzgar al falso suicida. Me planteo más tarde si el falso suicida, el necesitado de protagonismo no puede también ser un enfermo. Pero, llegados a ese caso, ¿no vale la enfermedad como excusa para todo? ¿O como causa?

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.