Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 21 de julio de 2010

De la oración al microrrelato. Cambios léxicos y semánticos que van sugiriendo historias al lector. (Ejercicios taller de escritura con David Roas))

“Pedro se comió una manzana”

Pedro se comió la manzana.

Pedro se comió aquélla manzana.

Pedro se comió la última manzana.

Pedro se comió otra manzana.


Desencuentro

¡Pedro insistió en comerse aquella estúpida manzana!.


Osadía

Pedro se atrevió a comerse la manzana a pesar de todo.


The end

Desesperado, incapaz de asumir la situación, Pedro se comió aquella manzana mortal.


Fantasías de ayer y hoy

Pedro, que había soñado con manzanas como ésta toda su vida, no se atrevió a comérsela.


Anonimato

Pedro se comió aquella manzana. De la mujer que se la ofreció no quiso saber nada.


Paraísos perdidos

La mujer que apareció a lo lejos se acercaba voluptuosa y desnuda. Cuando por fin la tuvo a su alcance, Pedro se comió aquella manzana que le transportó al instante a un paraíso del que ella no tardaría en expulsarle.


Evolution

Pedro se come la manzana y al instante comienza el proceso. Sufre lo suyo mientras se pregunta si merece la pena: la transformación de mosquito tigre en hombre es de las más dolorosas.


Eva siempre lo supo

Pedro se comió la manzana que ella le ofrecía, convencido de que así podría tener a esa mujer desnuda, voluptuosa y bella. Al poco aparecieron los primeros temblores de un frío y un hambre amenazantes que le hicieron olvidarse de aquellas curvas femeninas que insistían en insinuarse. Desesperado buscó comida y un techo donde guarecerse el resto de su vida.

4 comentarios:

Claudia Sánchez dijo...

Este ejercicio del Indio me pareció genial Isa. Acertada elección.
Saludos!

carlos de la parra dijo...

Excelente exposición de variantes para micros,va muy bien con una ponderación de lo posible,donde uno se pregunta cosas como,¿Y si se diése equis situación?,otra muy buena es el siempre sí,siempre nó,que se utiliza mucho en el cine,donde lleva uno al espectador a esperar cierta cosecuencia,pero se la cambia de sorpresa.
Como ejemplo me llega a recuerdo una escena de John Wayne en "True grit"(ignoro el título en español,en inglés significa algo así como verdadera garra).
En dicha escena Wayne tenía apañado del cuello a un villano que había maltratado a una mujer y le decía al tipejo "Por ésta vez no me ensuciaré las manos dándote el golpazo que mereces...por ésta vez,no lo haré..no lo haré...como carajos que no lo haré."
Y con la parte final de la frase acompaña un puñetazo espléndido.

Maite dijo...

Interesantísimo. Gracias por el aporte. Un abrazo.

Anita Dinamita dijo...

Estupendo ejercicio!
Abrazos

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.