Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 22 de julio de 2010

Eva siempre lo supo (revisado)

Se comió la manzana que ella le ofrecía convencido de que así podría poseer a esa mujer desnuda y bella que había sido hecha para él, pero que por alguna extraña razón tenía que conquistar primero.
Cuando ya sus cuerpos yacían extenuados y laxos de placer, Pedro empezó a temblar. Sorprendido ante aquellas desagradables sensaciones de hambre y frío que jamás había sentido, se olvidó por completo de las curvas femeninas de su mujer que insistían en insinuarse. Desesperado buscó comida y refugio donde guarecerse, tareas que, en adelante, nunca podría descuidar. Eva, que fingía dormir con la misma astucia con la que momentos antes había fingido un orgasmo, casi podía notar como la semilla de su primer hijo se abría paso en su interior.
Pedro sería expulsado, ese fue el pacto. Ella tomaría el poder y se constituiría en el orígen matriarcal de un mundo hecho a su imagen y semejanza. Fue su intuición quien la alertó: con Pedro al mando el mundo sería un desastre. A cambio le prometió a Dios perpetuar, hasta donde pudiese, la absurda leyenda de su Creación.

5 comentarios:

Carmela dijo...

Le ofreció la manzana porque le vio cara de tristeza, sin saber que a causa de eso, en vez de disfrutar del paraíso, se pasaría nueve meses preñada, con 20 kilos encima, que tendría que parir y sufrir, mientras Pedro se dedicaría a acomodarse para no pasar privaciones, a aún encima, como ella estaba fea, las curvas ya no el interesaban :)
Y si, absurda Creación de todos modos.
Un saludo.

carlos de la parra dijo...

Difiero.
La creación,no importando de quien fué invento,si de la naturaleza del universo,o de alguna divinidad,es más que interesante.
La mujer a través de la historia ha demostrado ser la más inteligente y pletóricos son los ejemplos de hombres poderosos obedientes de caprichos de mujeres.El matriarcado será maravilloso si las mujeres instauran un mundo mejor,ya sea lo hagan por ostentar el poder o por manipular al hombre,da igual.
¿Porqué ésta Eva fingió el orgasmo,en vez de tener uno de sublime intensidad?

Isabel González dijo...

Tenía la cabeza en otro sitio Carlos, maquinaba.

Carmela dijo...

Hummm,Carlos, porqué lo sabes tú? eh?.
Igual en vez de uno tubo 10 :).
Un biquiño

Anita Dinamita dijo...

Preñada y con 20 kilos encima... parir y sufrir... a mi me gustó en su momento.
Isabel, creo que las mujeres podemos tener la cabeza en un orgasmo y en maquinar, incluso eso puede acentuar el orgasmo o la plenitud, je je
Me ha gustado, siempre me gusta reinventar la historia o los cuentos.
Un beso

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.