Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 22 de octubre de 2012

AMARGURAS





Llevo luchando con este amargor tan extraño que me corroe, desde que te vi en la estación. Al gritar tu nombre me ignoraste para subir al vagón apresuradamente. Me pareció que tenías miedo y sobre mi colchón de cartones sufrí un aguacero de dolorosos recuerdos, algunos de los cuales continúan tatuados bajo tu ropa. Ahogando mi culpabilidad en tragos de vino, capté el instante fugaz en el que me miraste al pasar, a través de la ventanilla. La calle había blindado mi corazón contra tu odio y tu desprecio, pero la mirada vítrea que se llevó aquel tren era distinta. Tu lástima me está envenenando.

15 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Efectivamente, podemos con el odio o el desprecio, pero que sientan lástima de nosotros aquellos a quienes hemos amado, es bien jodido.
Un abrazo

Manuel Lomba dijo...

La crueldad se puede expresar de mil maneras; pero dos de las más atroces tal vez sean la lástima y la indifeerencia.

Carlos de la Parra dijo...

De nivel de gran novela éste párrafo que descibe con nitidez la percepción emocional del personaje.

Amapola Azzul dijo...

Mucha fuerza interior en el microrelato.

besos.

Verónica dijo...

La lástima, debería estar prohibida.
Un buen micro. Felicitaciones.
Un saludo

Nieves Torres dijo...

Un micro sin desperdicio, por lo que cuentas y por esa sucesión de imágenes tan logradas: la del aguacero de recuerdos sobre el colchón de cartones me parece genial.
Me parece muy, muy bueno.

La Soledad dijo...

Vengo a dejarte mi huella en tu blog el tiempo cada vez se me hace mas corto para comentar a todos, pero te envio un beso y Feliz Martes.

Yun Rodríguez dijo...

Recordé que lo había leído y me encantó tanto como esa vez. Lo increíble es que aunque merezca el desprecio del lector, se lleva su lástima también.

El Eskimal dijo...

La lástima nos deja a un lado como hunanos. Nos deplora. Se supone que somos iguales, y sólo se tiene lástima por quien pensamos es una talla menor que uno. Así que es una enfermedad.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Es un relato lleno de sentimientos tan visuales que casi duele.
Besicos muchos.

joaki007 dijo...

Otro gran microrelato...

vaya lujo que blogs...

Andrea Vinci dijo...

¡Me encantó! es muy emotivo, y muy real: el miedo, la lástima...

Juanito dijo...

GRan transmisión de sentimientos en tus letras.
Me encantó...
¡Saludos!

Rosa dijo...

Lo peor que se puede sentir por alguien es lástima...

Me ha gustado mucho tu manera de contar Pedro.

Besos desde el aire

wichy tattoo dijo...

hola pedro! que tal?
En primer lugar, me encantan tus microrrelatos, tienes una muy bonita forma de escribir...
Te escribo, xq tengo un proyecto, soy ilustrador y es sobre microcuentos e ilustración, con distintos autores, y me pregunto si te gustaría ser uno de ellos?
Te dejo mi página wichygomez.blogspot.com.es y también mi mail:
wichygomez@gmail.com

Gracias de antemano, recibe un gran saludo... y sigue escribiendo así. :)

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.