Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 30 de octubre de 2012

Repartiendo culpas



— ¡Ay el niño! No aprueba ni copiando, todo el día jugando a las maquinitas, no se le ve el pelo por casa, las contestaciones que da, las pintas que lleva y los amigos con los que se junta. Tienes que hablar con él. Va desbocado.

—Lo que el niño necesita es un buen padre que le escuche y que le entienda.

— ¡Y una madre…!

—Papá, mamá, yo necesitaría…

—¡Tú, te callas!

15 comentarios:

Dyhego dijo...

Y un poquito de paciencia para todos.

Walter Dardo Bohmer dijo...

Terrible ficción que se toma de la realidad... muy bueno!!!

Cybrghost dijo...

El chico como arma arrojadiza entre los padres, bastante típico. Y mientras el chico se desmanda, cosa habitual y que me preocupa bastante últimamente. Estupendo.

Omar de enletrasarte y masletrasarte dijo...

todos saben lo que necesita el niño, pero nadie escucha al niño ¿?
saludos

Carlos de la Parra dijo...

GOLAZO.
Un impecable retrato de la temprana formación de la traumática del niño confuso y neurótico.
Solamente puede ser salvado por una gran toma de conciencia de sí mismo y plantear su propio rumbo.
Millones han vivido algo similar, y lo captaste en forma genial.

Zunilda Moreno dijo...

Desgraciadamente, una pintura muy realista de muchos hogares en el Mundo de hoy. Claro, conciso, bueno. Mis afectuosos saludos Nicolás.

Rosa dijo...

Algunos no deberían tener hijos...Buen micro Nicolás.

Besos desde el aire

Verónica dijo...

Muy bueno, Nicolás. Del dicho al hecho...
Un cordial saludo

Yashira dijo...

Qué pena de niño, sus padres lo utilizan para discutir, pero a él nadie le escucha, jo, creo que es algo que sucede demasiadas veces.

Estupenda entrada. Creo que es para reflexionar.
Besos Nicolás,

Andrea Vinci dijo...

es difícil mirarse en el espejo

Juanito dijo...

Terrible realidad nuestra de todos los días.
Me gustó mucho.
¡Saludos!

giraenvano dijo...

Es así de terrible!

Fibonacci dijo...

Has retratado muchos hogares en todas las partes del mundo.

Un saludo.

Yunuén RP dijo...

jajaja, excelente.

Felipe dijo...

La mayoría de nuestras actitudes son determinadas por el hogar..Pobre de aquel niño.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.