Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 11 de octubre de 2012

LA CARICIA


Por el Paseo de los Álamos siguen andando con el rumbo acostumbrado. De vez en cuando se cogen de la mano. Se paran y miran escaparates. Él le habla; ella lo mira atenta, cálida. Los álamos viejos recogen sus miradas, saludando desde los recuerdos olvidados, perdidos en los días de sus ramas.
Allí quedaron los vocablos; las palabras, quedas, en lo alto. Ella recogía  hojas en primavera. Ahora las hojas están secas. Han perdido el brillo, como su mirada. Ya no son los días irisados por las palabras dichas. Han quedado abandonadas en los cuadernos escritos. Él le cuenta, como un buen narrador de cuentos, todo lo que acontece alrededor de la vida, con afecto y comprensión.
Nada, nunca hizo prever que Juan se convertiría en el acompañante fiel. Siempre había sido Marta la que escribía los relatos más líricos en el  paseo. Hoy, sin memoria y con los recuerdos olvidados, a su lado, camina como testigo.     
En el cuaderno de la memoria lo lleva todo escrito. Ahora no se acuerda: ¿Qué es lo que anotó? Sólo sabe que antes de salir a la calle alguien le ha acariciado en la mejilla diciéndole: “Marta, qué guapa estás”.


Autora: Carmen Martínez Marín
Blog: http://aymaricarmen.blogspot.com/ Cabopá

18 comentarios:

Carlos de la Parra dijo...

Gran vida de cuaderno.
No a todo mundo se le da una vida con auténtica plenitud.

Luisa Hurtado González dijo...

ay

Maria Dolors dijo...

¡ Entrañable !

Yashira dijo...

Enternecedor relato Carmen, y además teniendo en cuenta que ayer fue el Día Mundial de la Salud Mental, creo que lo publicas muy a propósito.

Besos.

Laura dijo...

Escribes desde el corazón, desde dentro y eso se nota. Sensibilidad a flor de piel que traspasa las hojas. Mirada atenta la de ella mientras él le cuenta lo que ella antes narraba.

Precioso micro lleno de ternura.

Un besito y un abrazo.

Dyhego dijo...

¡Qué malo es el olvido!
Slu2.

virgi dijo...

Muy tierno, mucho.
Besos otra vez

Verónica dijo...

Acaricias con tu micro, excelente.
Un saludo

Juanito dijo...

Muy tierno, y muy real.
Me encantó.
¡Saludos!

Eastriver dijo...

Intensa tristeza, pero intenso amor también.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Este es un micro de los que se hienden el el corazón del lector como un cuchillo calienten en una barra de mantequilla, Cabopá.

Me toca tan de cerca que prefiero no decir nada más que me parece soberbio.

Un abrazo,

Ana Crespo Tudela dijo...

Como es tan tierno y ellos podrían tener los nombres de mis padres, se me han saltado las lágrimas.
Un beso

Sara Lew dijo...

Un texto muy bello y enternecedor Cabopá. Enhorabuena.
Un beso.

Cabopá dijo...

Gracias amig@s por vuestros generosos comentarios.

Besicos

Rosa dijo...

Es muy duro ver como los seres queridos se diluyen en la nada de la demencia. Emotivo relato Cabopá.

Besos desde el aire

Ramón María Vadillo dijo...

Bello, tierno y real relato. Me gustó mucho.
Abrazo

Zunilda Moreno dijo...

Parte de la vida, descripta como se vive. Una punzada al corazón pero es lo que viene. Un abrazo.

Elysa dijo...

Es tierno y muy triste a la vez. Lleno de corazón y emoción, Capobá.

Besitos

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.